jueves, 18 de mayo de 2017

SE HABLA DE UNA REFORMA DENTRO DE LA REFORMA... PERO EN QUE DIRECCIÓN?...



MCeI


Algunos, valiéndose de las deformaciones neo-pentecostales, usan esta realidad para hablar de una reforma dentro de la reforma... una falacia, falacia que ni hace falta explicar...






Se trata del MOVIMIENTO reformado, y no de falsos creyentes, pero... que cosas habría que cambiar en congregaciones que doctrinalmente están bien fundamentadas?...

No se trata de una reforma dentro de la reforma, sino de una reforma en las FORMAS...

Por detallar solo una; EL DINERO...


Si La Palabra dice:

 
1ra Timoteo

6:10 porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.

 
Jeremias

9:4 Guárdese cada uno de su compañero, y en ningún hermano tenga confianza; porque todo hermano engaña con falacia, y todo compañero anda calumniando. 


Si bien Jeremías, en el contexto del capitulo, relata una situación puntual de caída moral total de Israel y Juda, podría ser aplicable también a esta época de idolatría altamente potenciada al dinero. Se encuentra tan extendida que si observamos a la sociedad de forma superficial, no la detectaremos simplemente porque forma parte del "paisaje"...

El sentido del post podría resumirse en una sola pregunta:

Como es que muchos CIEGAMENTE dan su ofrenda sin tener acceso al rendimiento de cuentas de lo recaudado?... es insólito, creen -ciegamente- en los lideres?...

Estas formas deberían ser tomadas con suma seriedad por el CONJUNTO de los miembros, tan solo recordemos el caso de Ananías y Safira...


Otra pregunta que podría dar lugar a otro post; porque se aplauden (en algunos casos) a los músicos y no se reconoce el trabajo de los que están en el área de servicios?... deberían aplaudirse a ambos grupos o a ninguno (preferiblemente a ninguno, porque la Gloria es SOLO para Dios)...




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lunes, 15 de mayo de 2017

TENEMOS LIBRE ALBEDRÍO?...



Letty Hoffman


Razones por las que el famoso "libre albedrío" NO es entendido.






1) Al nacer físicamente, nacemos como enemigos de Dios, Rm.5:10a.

2) El libre albedrío que Dios puso en el ser humano está confinado a ÉSTE mundo material, a éste "siglo" Lc.20:34-35; pues al ser hechos a la imagen de Dios podemos hacer decisiones como: qué color, qué comer, qué estudiar, etc.

3) Pero.."el libre albedrío nuestro" NO puede HACERNOS DECIDIR nacer de nuevo, o "buscar" a Dios, Rm.3:11, 5:12; porque todos nacemos MUERTOS espiritualmente, Ef.2:1; CIEGOS, Jn.3:3; y SORDOS, Jn.8:43.

4) Por estar muertos NO tenemos entendimiento, 1 Cor.2:14; somos ESCLAVOS de Satanás, 2 Tim.2:25-26; pecaminosos de nacimiento, Sal.51:5; y pecadores por práctica, Gen.6:5.

5) Por nuestra incapacidad humana, el nuevo nacimiento es obra EXCLUSIVA de Dios y NUNCA de "voluntad de varón" por la repetición de una oración, Jn.1:13, Tito 3:5.

6) Es el Padre quien nos lleva a Su Hijo, Jn.6:44; a través del Espíritu, Jn.16:8; para empezar Su obra en los elegidos hasta finalizarla, Rm.8:29-30, Fil.1:6.



Fuente: https://www.facebook.com/letty.hoffman.3




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jueves, 11 de mayo de 2017

LOS INTOCABLES



José Parrilla


Cuando era niño en casa veíamos un programa de televisión que a todos nos fascinaba, "LOS INTOCABLES". 

Era un grupo de detectives que vivían y trabajaban en una ciudad de EU, y que tenían una particularidad; eran incorruptibles. Nadie podía sobornarlos, y por eso eran invencibles, o como dije; Intocables.






La Iglesia de Cristo, como cuerpo redimido, ha recibido diferentes embestidas a lo largo de los siglos. Estos ataques vienen por una sola razón; el diablo es un ente real. Es el enemigo jurado de los cristianos. 

Aunque los cristianos estamos siendo guardados por el Espíritu Santo para el día de la redención de nuestros cuerpos, no es menos cierto que aún, y hasta que Cristo venga o partamos, somos vulnerables. 

Podemos ser atacados por las fuerzas del mal.

Conocemos algunas de las estratagemas del enemigo, pero no somos infalibles. Sabemos que, de diferentes maneras el mal tratará, por todos los medios a su alcance, de destruir a la iglesia. El engaño del pecado y la carne son quizás dos de sus armas más usadas. Pero no las más efectivas.

Desde que Cristo nos redimió, Pablo nos lo dejó bien claro:

"El pecado no se enseñoreara de vosotros, pues no estáis bajo la ley...".

Pero el dilema es que todavía estamos en la naturaleza humana y carnal. A Dios gracias que tenemos un Abogado en el cielo, Alguien que defiende, en el tribunal del cielo, nuestra vida y nuestras esperanzas. Alguien que nos tira la toalla; Cristo Jesús Señor nuestro. Además, por si fuera poco, tenemos aquí, con nosotros, un Paracleto en nuestros corazones que nos ayuda en nuestra debilidad: El Espíritu Santo.

Sin embargo hay algo en lo que aún, después de la redención, del nuevo nacimiento y de todo el refuerzo que constituye la Palabra de Dios, existe una debilidad en nuestra naturaleza que debemos tomar en consideración y, por causa de su peligrosidad, entenderla. Es la Apostasía.

La Apostasía no solo implica el alejarse de Dios "voluntariamente" también existe la apostasía de la "enajenación". Las personas se apartan del camino recto...sin darse cuenta. Se desvían por senderos que los alejan de Dios, por una vereda que confunden con "El Camino".

"Hay camino que al hombre le parece derecho; Pero su fin es camino de muerte."
Proverbios 14:12

Las nuevas teologías emergentes dentro del llamado cristianismo del siglo 21 nos confunden. Parecen bíblicas pero no lo son.

Identificarlos es el problema. Diferenciar la paja del grano se ha convertido en un verdadero dilema.

¿Como saber si están, o estamos en la "linea", en la sana doctrina?

Cualquiera podría creer que la "doctrina perse" es en colorario definitorio, pero no es así.

Podríamos tener una doctrina inmaculada y estar más perdidos que el diablo.

¿Que por que lo digo?

Sencillo, porque el que nos creo, el que fabricó nuestros "circuitos" , nuestro Hardware, y nuestro Software, nos dio la programación adecuada también, nos dio la capacidad de amar. "El que no ama, no es de Dios, ni conoce a Dios, porque Dios es amor, y todo el que ama es nacido de Dios y conoce a Dios".

El problema es saber diferencial el que ama, del que solo "parece que ama".

Soy un poco torpe en el proceso de entender muchas cosas. No tengo el conocimiento necesario, ni el discernimiento de un Apóstol para conocer lo que hay en el corazón del hombre.

Así es que no me ha costado más remedio que utilizar las lumbreras que conductualmente, nos muestran de manera inequívoca, quien es de Dios, y quien No lo es:

LOS FRUTOS. 

"Porque cada árbol se conoce por su fruto; pues no se cosechan higos de los espinos, ni de las zarzas se vendimian uvas. Lucas 6:44

Así, sin mas, esta es la regla: los frutos. Veamos la lista de lo que debemos exhibir en nuestro espíritu , alma y cuerpo:

"Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley."
Gálatas 5:22‭-‬23

Notemos algo extraño. Aunque aparentan ser nueve frutos, el texto los engloba y dice: EL FRUTO...
A principio esto me pareció un error de traducción, pero al buscar en los originales que hay por estas lides, nos percatamos que esa traducción es la real.

Las nueve partes del mismo fruto solo pueden significar una cosa: Es un solo fruto. Significa que, o están los nueve elementos, o no hay fruto. Es una falsificación, es algo así como un "robo de identidad", una credencial fraudulenta.

Concluyo este corto estudio con unas palabras que entiendo son las adecuadas en esta instancia: 

"No salgas corriendo, con este diagrama a medir a tu Pastor ni a tus hermanos de la iglesia...Acércate al espejo de tu corazón y mira allí adentro y busca esos nueve compuestos del fruto, y si te falta alguno...gime ante Dios, en el lugar santísimo y reclámalo...para que puedas estar en paz y vivir el Evangelio sin que el diablo te pueda torcer. Para que puedas convertir tu casa y a ti mismo una versión más espiritual de "LOS INTOCABLES".



Fuente: https://www.facebook.com/jose.parrilla.39 




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miércoles, 10 de mayo de 2017

FEMINISMO-IDEOLOGÍA DE GÉNERO-PEDOFILIA: Experto explica cómo se Relacionan

Sugerimos que cuando lea una nota de este blog (sea subida de otro sitio o escrita por nosotros) ponga en práctica el consejo de San Pablo dado a los tesalonicenses que presentamos a continuación: 1Tesalonicenses 5:21 Antes bien, examinadlo todo cuidadosamente , retened lo bueno; 5:22 absteneos de toda forma de mal. 
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Diego Marina


Luego de finalizar una gira que lo llevó a Chile, Perú y Paraguay, para comenzar una al interior de Argentina, el politólogo argentino Agustín Laje detalló cuáles son los verdaderos intereses del movimiento feminista contemporáneo al que denominó como “tercera ola del feminismo”.




En diálogo con ACI Prensa, Agustín Laje, coautor junto a Nicolás Márquez del bestseller de Amazon “El Libro Negro de la Nueva Izquierda”, el cual desenmascara la ideología de género como una nueva careta del movimiento político de izquierda, explicó que el feminismo que se vive hoy en día mantiene relación directa con la ideología de género y la pedofilia.



Feminismo e ideología de género

En su libro, Laje detalla la historia del feminismo en tres etapas:

1) una “primera ola” que buscó el acceso a la mujer a los plenos derechos civiles y políticos.

2) Luego una “segunda ola” que estuvo ligada al pensamiento marxista, especialmente a los estudios de Friedrich Engels, quien, en su libro “El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado”, aseguró que la aparición de la propiedad privada generó un sistema opresivo en la familia, del hombre hacia la mujer, al que llamó “patriarcado”.

3) y finalmente está la “tercera ola” feminista donde nace la ideología de género.

Sobre la “tercera ola” feminista, Laje explicó que todos sus postulados articulan un discurso ideológico que propone la “lucha de clases entre hombres y mujeres”, y como consecuencia de esa lucha, devino lo que hoy se conoce como ideología género.

El politólogo aseguró que “la ideología de género nació para suplir una falta en la izquierda (marxismo clásico) ante la falta del obrero como clase revolucionaria. Esa falta abre paso de una lucha de clases a una lucha por la cultura (neomarxismo)” donde hoy las feministas radicales actúan.

En ese sentido, el también ensayista puso de ejemplo a la teórica feminista Monique Vittig, de Francia, que “escribió un libro que habla sobre el régimen de ‘heterosexualidad obligatoria’ diciendo que Occidente oprime a las mujeres porque las obliga a ser heterosexuales”.

“Eso es una curiosidad porque ella fue homosexual y Occidente nunca le puso una traba para serlo, nunca estuvo presa. Sin embargo, ella era pro Mao Tse Tung, de la China comunista, un modelo que tenía para los homosexuales pena de castración y, si reincidían, pena de muerte”, aclaró.

El pensamiento de Vittig y de otras ideólogas género, según Laje, están resumidos en aquella frase de la feminista marxista, Simone de Beauvoir, que en su libro ‘El Segundo Sexo’ dijo: “no se nace mujer: se llega a serlo”, es decir, que la sexualidad deja de ser “un dato de la naturaleza” y se convierte es una “construcción de la sociedad”, lo que hoy se llama “género”.

El joven politólogo también hace en su libro un repaso teórico del feminismo radical en las figuras de Shulamith Firestone, Kate Millet, Zillah Eisenstein y, sobre todo, Judith Butler, quien “estiró tanto el concepto de género como para que en él quepan formas y gustos sexuales de los más extrañas” (multiplicidad de géneros que "rompan la coherencia existente entre el sexo, el género y el deseo sexual").



Una mirada al feminismo radical de hoy

Agustín Laje indicó que “el feminismo de hoy se caracteriza por ser “un ‘hembrismo’, es decir, un machismo a la inversa. Es un feminismo que ya no se articula por un discurso de igualdad real, sino por un discurso de odio hacia el hombre y de privilegios para la mujer”.

Además, afirmó que este feminismo “tiene algunas teóricas curiosas como Andre Dworkin que explica que toda relación sexual heterosexual constituye una violación contra la mujer o, como Valerie Solanas, que dice que llamar al hombre ‘animal’ es un halago”.

“Es por eso que en todas las marchas de este feminismo que impera en estos grupos, encontramos en las inscripciones de los muros de todas las ciudades cosas como ‘asesina a tu novio’, ‘muerte al macho’ y frases por el estilo”, destacó.

Sobre los feminicidios o femicidios, Laje dijo que jamás ocurre “una investigación para saber si eso fue efectivamente uno”.

“El feminicidio se define por la intencionalidad del ataque del hombre a la mujer, en el cual el móvil de esa violencia es el odio hacia el otro ‘género’ como tal. Cada vez que se presenta un caso de feminicidio nadie realiza un peritaje psicológico ni nada por el estilo. Sin embargo, el mayor número de muertes de mujeres por asesinato no son por casos de feminicidio y nadie habla de eso”, destacó.

El politólogo reiteró que no existe verdaderamente una lucha “por los ‘géneros’”, sino “una lucha que es política y que se explica a través de los intereses del movimiento político de izquierda”.



Feminismo y pedofilia

Laje indicó que “empíricamente hay muchos datos”, por ejemplo “en Alemania hay organizaciones de feministas que han lanzado solicitudes y apoyos públicos a grupos explícitamente pedófilos”.
Entre estos grupos se encuentran la NAMBLA (North American Man/Boy Love Association) y el IPCE (International Pedophile and Child Emancipation).

“Desde las feministas Simone de Beauvoir, pasando por Shulamith Firestone, Kate Millet, llegando a Lola Pérez, quien hoy en España escribe desde su Twitter a favor de la pedofilia, argumentan a favor del ‘sexo intergeneracional’ o los boys lovers, como los llaman ellos”, dijo Laje reafirmando las tesis de su libro.

“Esto sucede porque todo parte de un mismo tronco teórico que es la ideología de género. Esta dice que la sexualidad no tiene que ver con la naturaleza, sino que es una construcción de la cultura”.
“¿Qué es la cultura? Viene de la palabra cultivo, es decir, lo que el hombre hace y de lo cual el hombre es también hecho. La cultura es puro azar, la natural es lo dado y que no se puede modificar”, destacó.


Finalmente, dijo que “si la sexualidad es pura cultura”, entonces “no tiene límites”.


“Por ejemplo, el ala joven del Partido Popular Liberal Sueco está pidiendo una ley para que se legalice el incesto y la necrofilia. En Canadá hace poco se legalizó la zoofilia, es decir, el sexo con las bestias”.


“Y en el caso de la pedofilia tenemos a Holanda, donde en el 2006 se creó un partido (The Party for Neighbourly Love, Freedom, and Diversity) cuyo único fin era la legalización de la pedofilia y lo explicaban en los mismos términos que los ideólogos de género”, concluyó. 



Fuente: https://www.aciprensa.com/noticias/feminismo-ideologia-de-genero-y-pedofilia-experto-explica-como-se-relacionan-61916/ 



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¿Está usted afirmado sobre la Roca de la Salvación? Jesucristo: Dios con nosotros, quien vino a morir por nuestros pecados y nuestra maldad; quien resucitó al tercer día y vuelve en breve según su inquebrantable promesa. Isaías 55:6 Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano.Isa 55:7 Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar. Juan 3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

martes, 9 de mayo de 2017

INTRODUCCIÓN A "LA HISTORIA SECRETA DE LOS JESUITAS" (libro en PDF)

Sugerimos que cuando lea una nota de este blog (sea subida de otro sitio o escrita por nosotros) ponga en práctica el consejo de San Pablo dado a los tesalonicenses que presentamos a continuación: 1Tesalonicenses 5:21 Antes bien, examinadlo todo cuidadosamente , retened lo bueno; 5:22 absteneos de toda forma de mal. 
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Alberto Gutiérrez 


INTRODUCCIÓN A "LA HISTORIA SECRETA DE LOS JESUITAS" de Edmond Paris por el Dr. Alberto Rivera ex-sacerdote jesuita ...

Las personas más peligrosas son aquellas que parecen ser muy religiosas, especialmente cuando están organizadas y ocupan puestos de autoridad. Así cuentan con el profundo respeto de la gente, que ignora su oculto y maligno afán de poder.





Estos hombres religiosos, que pretenden amar a Dios, recurren al homicidio e incitan a revoluciones y guerras si éstas ayudan a su causa. Son políticos religiosos astutos, inteligentes y sagaces que viven en un mundo misterioso de secretos, intrigas y santidad falsa. En lo espiritual, el patrón de conducta que se ve en "La Historia Secreta de los Jesuitas" puede verse también en los escribas, fariseos y saduceos del tiempo de Jesucristo. Ese mismo espíritu de maldad guió a los emperadores romanos a proclamar los diez decretos asesinos para perseguir a la iglesia cristiana primitiva.

Los "primeros Padres" seguían la mayor parte del antiguo sistema babilónico, además de la teología judía y la filosofía griega. Pervirtiendo la mayoría de las enseñanzas de Cristo y Sus apóstoles, prepararon el camino para la maquinaria católica romana que se iniciaría. 

Con fervor atacaron a la Biblia y la corrompieron, añadiéndole y quitándole palabras. Ese espíritu religioso de un anticristo que actuó por medio de ellos, se vio otra vez cuando Ignacio de Loyola creó la organización jesuita. El objetivo era lograr secretamente dos objetivos principales para la institución católica romana:

1) poder político universal, y 2) una iglesia universal. Así se cumplían las profecías de Apocalipsis 6,13,17 y 18. 

Cuando surgió Ignacio de Loyola, la Reforma protestante había dañado seriamente el sistema católico romano. Él llegó a la conclusión de que su "iglesia" sólo podría sobrevivir si ponían en vigor los cánones y las doctrinas sobre el poder temporal del papa y de la institución católica romana. Para lograrlo, no sólo destruirían físicamente a la gente —como lo estaban haciendo los sacerdotes dominicos mediante la Inquisición—, sino que se infiltrarían en todos los sectores de la vida. 

El protestantismo debía ser vencido y usado para beneficio de los papas. Esto es lo que Ignacio de Loyola propuso personalmente al papa Pablo III y a otras personas. Los jesuítas de inmediato se pusieron en acción, infiltrándose secretamente en TODOS los grupos protestantes, incluyendo sus familias, lugares de trabajo, hospitales, escuelas, universidades, etc. En la actualidad, los jesuítas casi han cumplido esa misión. 

Según la Biblia, el poder de la iglesia local debe estar en manos de un pastor consagrado a Dios, Sin embargo, a través de los años, los jesuítas lograron tomar ese poder para ponerlo en manos de las sedes denominacionales, y ahora han empujado a casi todas las denominaciones protestantes hacia los brazos del Vaticano. Este era exactamente el objetivo de Ignacio de Loyola: una iglesia universal y el fin del protestantismo.

Al leer "La Historia Secreta de los Jesuítas" verá que existe un paralelo entre el sector religioso y el político. El autor, Edmond París, revela la penetración e infiltración de los jesuitas en los gobiernos y en las naciones del mundo; esto se hizo con el fin de manipular el curso de la historia, estableciendo dictaduras y debilitando democracias como la de los Estados Unidos de América, abriendo el camino para la anarquía social, política, moral, militar, educativa y religiosa.



Fuente: https://www.facebook.com/alberto.gutierrez.526875/posts/10155219230649281



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"LA HISTORIA SECRETA DE LOS JESUITAS" Edmond Paris PDF










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¿Está usted afirmado sobre la Roca de la Salvación? Jesucristo: Dios con nosotros, quien vino a morir por nuestros pecados y nuestra maldad; quien resucitó al tercer día y vuelve en breve según su inquebrantable promesa. Isaías 55:6 Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano.Isa 55:7 Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar. Juan 3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

lunes, 1 de mayo de 2017

LOS VALORES SON OPCIONALES?...

Sugerimos que cuando lea una nota de este blog (sea subida de otro sitio o escrita por nosotros) ponga en práctica el consejo de San Pablo dado a los tesalonicenses que presentamos a continuación: 1Tesalonicenses 5:21 Antes bien, examinadlo todo cuidadosamente , retened lo bueno; 5:22 absteneos de toda forma de mal. 
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Charles Spurgeon


"Mis queridos amigos, no veo tampoco qué razón haya para que un hombre sea justo con sus semejantes si ha renunciado a su fe en Dios. Si un hombre pudiera escaparse realizando un acto de deshonestidad en una situación crítica, ¿por qué no habría de ser deshonesto si no hubiera una ley superior a la que sus semejantes han elaborado, si no hubiera ningún tribunal, ni ningún Juez y ningún más allá?.




Hace unas cuantas semanas un hombre mató deliberadamente a su patrón porque lo había ofendido, y cuando se entregó a la policía dijo que no sentía ningún temor ni estaba avergonzado en lo más mínimo por lo que había hecho. Admitió el asesinato y reconoció que estaba consciente de las consecuencias; esperaba sufrir el dolor de medio minuto de duración en el patíbulo y después todo acabaría para él y estaba completamente preparado para eso. Hablaba y actuaba en consistencia con su creencia o con su incredulidad; y verdaderamente no hay ninguna forma de crimen que no se vuelva lógico y legítimo si suprimes en el hombre la fe en Dios y en el más allá. Sin eso, rompes tu mancomunidad; no hay nada que mantenga unida a la humanidad pues, sin un Dios, el gobierno moral del universo cesa y la anarquía es el estado natural de las cosas.

Si no hubiera Dios y si no hubiera ningún juicio venidero, comamos y bebamos, porque mañana moriremos. En caso de necesidad, robemos, mintamos y matemos. ¿Por qué no hacerlo si no hay ley, ni juicio, ni castigo por el pecado? Me olvidaba decirlo: nada puede ser pecado, pues si no hay legislador, no hay ninguna ley; y si no hay ninguna ley, entonces no puede haber ninguna transgresión. En qué caos desembocarían todas las cosas si se renunciara a la fe en Dios. ¿Dónde se encontrarían los justos si se desterrara a la fe? El hombre lógicamente justo es un creyente en alguna medida u otra, y aquel que es digno de ser llamado “justo” en el sentido bíblico, es un creyente en el Señor Jesucristo, el cual nos ha sido hecho por Dios justificación."




Fuente: https://www.facebook.com/sabiduriaqueclama/  



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Serie de sermones de Spurgeon:






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¿Está usted afirmado sobre la Roca de la Salvación? Jesucristo: Dios con nosotros, quien vino a morir por nuestros pecados y nuestra maldad; quien resucitó al tercer día y vuelve en breve según su inquebrantable promesa. Isaías 55:6 Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano.Isa 55:7 Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar. Juan 3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

lunes, 24 de abril de 2017

La Cautividad Pelagiana de la Iglesia (R.C. Sproul) Libro PDF



R. C. Sproul


Inmediatamente después que inició la Reforma, en los primeros años después de que Martín Lutero clavará sus Noventa y Cinco Tesis sobre la puerta de la iglesia en Wittenburg, publicó algunos cortos panfletos sobre una variedad de temas. Uno de los más provocativos fue el titulado La Cautividad Babilónica de la Iglesia. En este libro Lutero miró en retrospectiva al período de la historia del Antiguo Testamento cuando Jerusalén fue destruida por los ejércitos invasores de Babilonia y la elite del pueblo fue llevada a la cautividad. 






Lutero en el siglo dieciséis tomó la imagen de la histórica cautividad babilónica y la reaplicó a esa era y habló acerca de la nueva cautividad babilónica de la iglesia. Habló de Roma como la nueva Babilonia que aprisionó el Evangelio cautivándolo con su rechazó del entendimiento bíblico de la justificación. Puede entender cuan fiera era la controversia, cuan polémico sería este título en este período, al decir que la Iglesia no simplemente había errado o extraviado, sino había caído—que ésta es en realidad ahora Babilonia; que está en un cautiverio pagano. 

A menudo he pensado que si Lutero viviera hoy y viniera a nuestra cultura y echara una mirada, no en la comunidad de la iglesia liberal, sino en las iglesias evangélicas, ¿qué podría decir? ¡Oh claro!, no puedo responder esta pregunta con ningún tipo de autoridad definitiva, pero pienso que sería esto: Si Martín Lutero viviera hoy y tomara su pluma para escribir, el libro que podría escribir en nuestro tiempo sería titulado La Cautividad Pelagiana de la Iglesia Evangélica.

Lutero vio la doctrina de la justificación como el combustible de un profundo problema teológico. Él escribió extensamente acerca de éste en La Esclavitud de la Voluntad. Cuando miramos a la Reforma y vemos las solas de la Reforma- Sola Scriptura, sola Fide, Solus Christus, Soli Deo gloria, Sola gratia-Lutero estaba convencido que el verdadero punto de la Reforma era el tema de la gracia; y que el subrayar la doctrina de solo fide, justificación sólo por fe, estaba precedida por un compromiso con sola gratia, el concepto de la justificación sólo por gracia.

En la edición de Fleming Revell de La Esclavitud de la Voluntad, los traductores J. I. Packer y O. R. Johnston, incluyeron una introducción teológica e histórica extensa y confrontante para este libro. El siguiente párrafo es parte del fin de esta introducción:

Estas cosas necesitan ser consideradas por los Protestantes de hoy. ¿Con qué derecho podemos llamarnos a nosotros mismos hijos de la Reforma? Mucho del Protestantismo moderno ni podría llamarse Reformado o aún ser reconocido por los Reformadores pioneros. La Esclavitud de la voluntad coloca ante nosotros lo que ellos creían acerca de la salvación de la humanidad perdida. A la luz de esto, estamos obligados a preguntar si la cristiandad protestante no ha vendido su legado entre los días de Lutero y los nuestros. ¿ No tiene el Protestantismo de hoy más de Erasmianismo que de Luterano? ¿ A menudo no hemos tratado de minimizar y opacar las diferencias doctrinales en nombre de la paz entre grupos? ¿Somos inocentes de la indiferencia doctrinal, la cual Lutero atribuyó a Erasmo? ¿Permanecemos creyendo que la doctrina importa?1

Históricamente, apegándose a los hechos es claro que Lutero, Calvino, Zwinglio y todos los principales teólogos protestantes de la primera época de la Reforma sostuvieron en esto exactamente el mismo punto de vista. Sobre otros puntos tuvieron diferencias. Pero en la afirmación de la incapacidad del hombre en el pecado y la soberanía de Dios en la gracia, fueron enteramente uno. Para todos ellos éstas doctrinas fueron la pura esencia de la fe cristiana. Un editor moderno de las obras de Lutero dice esto:

Quienquiera que cierre este libro sin haber reconocido que la teología Evangélica se sostiene o cae con la doctrina de la esclavitud de la voluntad lo ha leído en vano. La doctrina de la justificación gratuita por la fe sola, la cual llegó a estar en el centro de la tormenta de mucha de la controversia durante el período de la Reforma, es a menudo considerada como el corazón de la teología de los Reformadores, pero esto no es preciso. La verdad es que su pensamiento estaba realmente centrado sobre el argumento de Pablo, que fue hecho eco por Agustín y otros, que la salvación de los pecadores es totalmente sólo por la gracia libre y soberana, y que la doctrina de la justificación por fe fue importante para ellos porque salvaguardaba el principio de la gracia soberana. La soberanía de la gracia encontraba expresión en un nivel más profundo de su pensamiento al descansar en la doctrina de la regeneración monergista.[2]

Esto quiere decir, que la fe que recibe a Cristo para justificación es en sí misma el libre don del Dios soberano. El principio de sola fide no es correctamente entendido hasta que es visto como afianzado al principio más amplio de sola gratia. ¿Cuál es el origen de la fe? ¿Es la fe el don de Dios, indicando por tanto que la justificación es recibida por la dádiva de Dios, o es ésta una condición de la justificación la cual es dejada para que el hombre la cumpla? ¿Puede percibir la diferencia? Déjame ponerla en términos simples. Escuché recientemente a un evangelista decir, “Aunque Dios llevó a cabo miles de pasos para alcanzarte y redimirte, sin embargo el punto culminante es que debes llevar a cabo el paso decisivo para ser salvo”.

Considera la declaración que ha sido hecha por el más amado líder evangélico de América del siglo veinte, Billy Graham, quien dice con gran pasión, “Dios hace el noventa y nueve por ciento de ello, pero todavía debes hacer el último uno por ciento.”

¿Qué es pelagianismo? 

Ahora, regresemos brevemente a mi título, “La cautividad pelagiana de la iglesia”. ¿De qué estamos hablando?

Pelagio fue un monje quien vivió en Bretaña en el siglo quinto. Él fue contemporáneo del más grande teólogo del primer milenio de la historia de la iglesia si es que no de todo el tiempo, Aurelio Agustín, obispo de Hipona en el Norte de África. Nosotros hemos escuchado de San Agustín, de sus grandes obras de teología, de su Ciudad de Dios, de sus Confesiones, las cuales permanecen como clásicos del Cristianismo.

Agustín, además de ser un teólogo titánico y tener un intelecto prodigioso, fue también un hombre de profunda espiritualidad y oración. En una de sus oraciones famosas, Agustín hizo a Dios un aparente daño, en una declaración inocente en la cual dice:

“Oh Dios, ordena lo que quieras, y concédeme hacer lo que ordenas”. 

 Ahora, ¿Quería Agustín que te diera una apoplejía al escuchar una oración como esta? Como ciertamente le dio a Pelagio, el monje inglés que se atravesó en su trayectoria. Cuando escuchó esto, protestó vociferadamente, aun apelando a Roma para conseguir que esta oración de la pluma de Agustín fuera censurada. Porque he aquí, él dijo: “¿Estás diciendo Agustín, que Dios tiene el derecho inherente de ordenar cualquier cosa que desee de sus criaturas? Nadie va a disputar eso. Dios inherentemente, como creador del cielo y la tierra, tiene el derecho a imponer obligaciones sobre sus criaturas y decir, debes hacer esto y no debes hacer eso.” La expresión ‘ordena cualquier cosa que quieras’ es una oración perfectamente legitima.”

Es la segunda parte de la oración la que Pelagio aborrecía, cuando Agustín dijo, “y concédeme hacer lo que ordenas.” Él dijo, “ ¿De qué estás hablando? Si Dios es justo, si Dios recto y Dios es santo, y Dios ordena de la criatura hacer algo, ciertamente que la criatura debe tener el poder en sí misma, la habilidad moral en sí misma, para llevarla a cabo o Dios nunca demandaría esto en primer lugar.” Ahora esto tiene sentido, ¿no es así?

Lo que Pelagio estaba diciendo es que la responsabilidad moral siempre y en todo lugar implica capacidad moral o sencillamente habilidad moral. Entonces, ¿Por qué deberíamos orar, “Dios concédeme, dame el don de ser capaz de hacer lo que me ordenas que haga?” Pelagio vio en esta declaración una sombra que estaba siendo puesta sobre la integridad de Dios mismo, quién requería responsabilidad de la gente para hacer algo que no podían hacer.

Por ello, en el debate consecuente, Agustín dejó claro que en la creación, Dios no mandó a Adán y Eva nada que fueran incapaces de hacer. Pero una vez que la trasgresión entró y la humanidad llegó a estar caída, la ley de Dios no fue cancelada ni Dios la ajustó rebajando sus requerimientos santos para acomodarlos a la débil, condición caída de su creación. Dios castigó a su creación al descargar sobre ellos el juicio del pecado original, por lo que cada uno que nace en este mundo después de Adán y Eva, nace ya muerto en pecado.

El pecado original no es el primer pecado. Este es el resultado del primer pecado; se refiere a nuestra corrupción inherente, por la cual nacemos en pecado, y en pecado nos concibió nuestra madre. No nacemos en un estado neutral de inocencia, sino que nacemos en una condición pecaminosa y caída. Prácticamente cada iglesia dentro del histórico Concilio Mundial de Iglesias en algún punto de su historia y en el desarrollo de su credo articula algún tipo de doctrina del pecado original. Así que, es claro para la revelación bíblica, que se tendría que repudiar el punto de vista bíblico de la humanidad para negar el pecado original como un todo.

Este es precisamente el punto que estuvo en la batalla entre Agustín y Pelagio en el siglo quinto. Pelagio dijo que no hay tal cosa como pecado original. El pecado de Adán afectó a Adán y solamente a Adán. No hay trasmisión o trasferencia de culpa o caída o corrupción a la progenie de Adán y Eva. Cada uno es nacido en el mismo estado de inocencia en el cual Adán y Eva fueron creados. Además él dijo, es posible para una persona vivir una vida de obediencia a Dios, una vida de perfección moral, sin ninguna ayuda de Jesús ni de la gracia de Dios. Pelagio dijo que la gracia-y he aquí la distinción clave- facilita la justicia.

¿Qué significado tiene “facilita?” 

Esta ayuda, ésta hace más fácil, hace más sencilla, pero usted no tiene que tenerla. Usted puede estar perfectamente sin ella. Pelagio declaró aún más, que no es solamente posible de manera teórica para algunos individuos vivir una vida perfecta sin la asistencia de la gracia divina, sino que de hecho hay personas que lo hacen. Agustín dijo, “No, no, no, no... nosotros estamos por naturaleza infectados por el pecado, hasta las profundidades y raíz de nuestro ser- a tal punto que no hay ser humano que tenga el poder moral para inclinarse a sí mismo y cooperar con la gracia de Dios.

La voluntad humana, como resultado del pecado original, permanece sin tener el poder de escoger, sino que es esclava de sus malos deseos e inclinaciones. La condición de la humanidad caída es tal que Agustín podía describirla como incapacidad para no pecar. En términos sencillos, lo que Agustín estaba diciendo es que en la Caída, el hombre perdió la capacidad para hacer las cosas de Dios y quedó cautivo a sus propias inclinaciones malvadas.

En el siglo quinto la iglesia condenó a Pelagio como herético. El Pelagianismo fue condenado en el Concilio de Orange, y fue condenado de nuevo en el Concilio de Florencia, el Concilio de Cartago, y también irónicamente, en el Concilio de Trento en el siglo dieciséis en los primeros tres anatemas de los Cánones de la Sexta Sesión. Por lo tanto, consistentemente a través de la historia de la Iglesia se ha condenado firme y completamente el Pelagianismo- porque el Pelagianismo niega la caída de nuestra naturaleza; éste niega la doctrina del pecado original.

Ahora, que es el llamado semi-Pelagianismo, como el prefijo “semi” sugiere, era algo posicionado en medio del pleno Agustinianismo y el pleno Pelagianismo. El semi-Pelagianismo dice esto: sí, hubo una caída; sí hay tal cosa como pecado original; sí, la constitución de la naturaleza humana ha sido cambiada por este estado de corrupción y todas las partes de nuestra humanidad han sido significativamente debilitadas por la caída, a tal punto que sin la asistencia de la gracia divina ninguno puede tener la posibilidad de ser redimido, por consiguiente la gracia no es únicamente útil sino necesaria para la salvación.

Pero, aún cuando estamos tan caídos que no podemos ser salvos sin la gracia, no estamos tan caídos que no podamos tener la capacidad para aceptar o rechazar la gracia cuando nos es ofrecida. La voluntad está debilitada pero no es esclava. Hay remanentes en el centro de nuestro ser, una isla de justicia que permanece intocable por la caída. Es la respuesta de esta pequeña isla de justicia, ésta pequeña pieza de bondad que está intacta en el alma o en la voluntad lo que hace la diferencia determinante entre el cielo o el infierno.

Es esta pequeña isla que debe ser ejercida cuando Dios lleva a cabo sus miles de pasos para alcanzarnos, pero en el análisis final es un paso que debemos tomar el que determina ya sea el cielo o bien el infierno, el ejercitar ésta pequeña isla de justicia que está en el centro de nuestro ser o no hacerlo. Agustín no reconoció esta pequeña isla ni aún como un arrecife de coral en el Pacífico sur. Él dijo que ésta era una isla mitológica, que la voluntad estaba esclava, y que el hombre estaba muerto en sus delitos y pecados.

Irónicamente, la Iglesia condenó el semi-Pelagianismo tan vehementemente como lo hizo cuando condenó el Pelagianismo original. Pasado el tiempo usted llega al siglo dieciséis y lee el entendimiento Católico de lo que sucede en la salvación, y la iglesia ha repudiado básicamente lo que Agustín enseñó y también lo que Aquino enseñó. La Iglesia concluyó que hay remanentes de esta libertad que están intactos en la voluntad humana y que el hombre debe cooperar con-y asentir con-la gracia precedente que es ofrecida a ellos por Dios. Si ejercemos esta voluntad, si ejercemos una cooperación con cualquiera de los poderes que en nosotros han sido dejados, seremos salvos. Y por lo tanto en el siglo dieciséis la Iglesia volvió a abrazar el semi-Pelagianismo.

En el tiempo de la Reforma, todos los reformadores estaban de acuerdo en un punto: la incapacidad moral de los seres humanos caídos para inclinarse a sí mismos a las cosas de Dios; que toda la gente, en el orden para ser salvas, estaban totalmente dependientes, no noventa y nueve por ciento, sino un cien por ciento dependientes de la obra de regeneración monergista como primer paso para venir a la fe, y que la fe es en sí misma un don de Dios.

 La fe no es lo que estamos ofreciendo para la salvación y que naceremos de nuevo si escogemos creer. Sino que no podemos ni aún creer hasta que Dios en su gracia y en su misericordia primero cambia la disposición de nuestras almas a través de su obra soberana de regeneración. En otras palabras, en lo que todos los reformadores estuvieron de acuerdo fue con, que a menos que un hombre nazca de nuevo, no puede ni ver el reino de Dios, ni puede entrar en él. Tal como Jesús dijo en Juan capítulo seis, “Ninguno puede venir a mí, a menos que le sea dado por mi Padre”-la condición necesaria para la fe y la salvación de cualquiera persona es la regeneración.

Los Evangélicos y la Fe 

El Evangelicalismo moderno casi uniformemente y universalmente enseña que en el orden para que una persona sea nacida de nuevo, debe primero ejercer fe. Tienes que escoger nacer de nuevo. ¿No es ésto lo que escuchas? En una encuesta de George Barna, más del setenta y cinco por ciento de “cristianos evangélicos profesantes” en América expresaron la creencia que el hombre es básicamente bueno. Y más del ochenta por ciento articularon el punto de vista que Dios ayuda a aquellos que se ayudan a sí mismos. Estas posiciones-déjeme decirlo de manera negativa- ninguna de estas posiciones son semi-Pelagianas. Ambas son Pelagianas.

El decir que somos básicamente buenos es un punto de vista Pelagiano. Yo estaría dispuesto a asumir que en casi un treinta por ciento de la gente quien está leyendo este tema, y probablemente más, si realmente examinamos su pensamiento con detenimiento, encontraremos que en sus corazones está latiendo el Pelagianismo. Estamos plagados con él. Estamos rodeados por él. Estamos inmersos en él. Lo escuchamos cada día. Lo escuchamos cada día en la cultura secular, lo escuchamos cada día en la televisión y la radio Cristiana.

En el siglo diecinueve, hubo un predicador quien llegó a ser muy popular en América, escribió un libro de teología, que surgió de su propia formación en leyes, en el cual no abrevió su Pelagianismo. Él rechazó no sólo el Agustinianismo, sino también rechazó el semi-Pelagianismo y sostuvo claramente la posición Pelagiana sin encubrirla, diciendo en términos no inciertos, sin ambigüedad, que no había Caída y que no había tal cosa como pecado original. Este hombre vino a atacar cruelmente la doctrina de la expiación sustitutiva de Cristo, y además de eso, repudió tan clara y tan fuertemente como pudo la doctrina de la justificación por la sola fe por medio de la imputación de la justicia de Cristo.

La tesis básica de este hombre fue, no necesitamos la imputación de la justicia de Cristo porque tenemos la capacidad en y de nosotros mismos para llegar a ser justos. Su nombre: Carlos Finney, uno de los más respetados evangelistas de América. Ahora, si Lutero estaba correcto en decir que la sola fide es el artículo sobre el cual la iglesia se sostiene o cae, si lo que los reformadores dijeron es que la justificación por la fe sola es una verdad esencial del Cristianismo, quienes además argüían que la expiación sustitutiva es una verdad esencial del Cristianismo; si ellos estaban en lo correcto en su evaluación de que estas doctrinas son verdades esenciales del Cristianismo, la única conclusión a la que podemos llegar es que Carlos Finney no era Cristiano.

Yo leo sus escritos y dijo, “no veo cómo alguna persona cristiana pudiera escribir esto.” Y aun, él está en el Salón de la Fama del Cristianismo Evangélico de América. Él es el santo patrón del Evangelicalismo del siglo veinte. Y él no es semi-Pelagiano; él es descarado en su Pelagianismo.

La Isla de Justicia 

Una cosa es clara: puedes ser Pelagiano puro y ser bienvenido por completo en el movimiento evangélico de hoy. Esto no es simplemente que el camello metió su nariz en la tienda; no solamente es que está dentro de la tienda- sino que ha sacado al propietario de la tienda. El Evangelicalismo moderno mira hoy con suspicacia a la teología Reformada, la cual llegado a ser colocada como ciudadano de tercera clase del Evangelicalismo.

Ahora, usted dice, “Espera un minuto R. C. No encierres a todos en el argumento del Pelagianismo extremo, después de todo, Billy Graham y el resto de las personas están diciendo que hubo una Caída; que debes tener la gracia; que hay tal cosa como pecado original; y los semi-Pelagianos no están de acuerdo con el simplista y optimista punto de vista acerca de la no caída naturaleza humana de Pelagio.”

Y esto es verdad. No cuestionaré acerca de ello. Pero es esta pequeña isla de justicia donde el hombre todavía tiene la habilidad, en y de sí mismo, para retornar, cambiar, inclinar, disponer, y abrazar la oferta de la gracia, que revela porque históricamente el semi-Pelagianismo no es llamado semi-Agustinianismo, sino semi-Pelagianismo, éste realmente nunca escapa a la idea central de la esclavitud del alma, la cautividad del corazón humano en pecado- que no está simplemente infectado por una enfermedad que puede ser mortífera si es dejada sin tratamiento, sino que es mortal.

Escuché a un evangelista usar dos analogías para describir lo que sucede en nuestra redención. Él dijo, el pecado tiene tal fortaleza sobre nosotros, un estrangulamiento, que es semejante a una persona quien no puede nadar, quien cae por la borda en un mar furioso, y es la tercera vez que se sumerge y únicamente las puntas de sus dedos permanecen fuera del agua; y a menos que alguien intervenga a rescatarle, no tiene esperanza de sobrevivir, su muerte es cierta. Y a menos que Dios le tire un salvavidas, no puede ser rescatado.

 Y Dios no solamente le debe tirar un salvavidas en cualquiera área donde él se encuentra, sino que el salvavidas tiene que caerle en el lugar correcto donde sus dedos permanecen extendidos fuera del agua, y acertarle de tal manera que pueda sostenerlo. El salvavidas tiene que haber sido tirado perfectamente. Pero todavía este hombre se ahogará a menos que lo tome con sus dedos y los sostenga alrededor del salvavidas, entonces Dios le rescatará. Si esta pequeña acción no es hecha, él ciertamente perecerá.

La otra analogía es esta: Un hombre esta terriblemente débil, enfermo de muerte, yaciendo en su cama de hospital con un padecimiento que es terminal. No hay manera que pueda curarse a menos que alguien externo venga con una cura, una medicina que curará su enfermedad fatal. Y Dios tiene la cura y camina hacia el cuarto con la medicina. Pero el hombre está tan débil que no puede tomarse la medicina por sí mismo; Dios tiene que ponerla en la cuchara. El hombre está tan enfermo que se halla casi en un estado comatoso. El no puede ni siquiera abrir su boca, y Dios tiene que inclinarse y abrirle la boca. Dios coloca la cuchara en los labios del hombre, sin embargo el hombre todavía tiene que tomarla.

Ahora, si vamos a usar analogías, usemos las adecuadas. El hombre no se está sumergiendo por tercera vez; él está tan frío como una piedra en el fondo del mar. Éste es el lugar donde usted estuvo cuando una vez estaba muerto en sus delitos y pecados y andaba conforme a la corriente de este mundo, de acuerdo con el príncipe de la potestad del aire. Y cuando estaba muerto Dios le dio vida juntamente con Cristo. Dios se sumergió al fondo del mar y tomando este cadáver sopló el aliento de su vida en él y resucitó de la muerte. Y no es que usted estaba en la cama del hospital con cierta enfermedad, más bien, cuando usted nació, llegó muerto. Esto es lo que la Biblia dice: que estamos muertos moralmente.

¿Tenemos nosotros una voluntad? Sí, oh claro que la tenemos. Calvino dijo, si quieres decir por libre albedrío una facultad de escoger aquello que tienes el poder en ti mismo, de escoger lo que deseas, entonces tenemos libre albedrío. Si quieres decir por libre albedrío la capacidad de los seres humanos caídos para inclinarse a sí mismos y ejercer la voluntad para escoger las cosas de Dios sin la previa obra monergista de regeneración, entonces, Calvino dijo, libre albedrío es un término exorbitantemente grandioso para aplicarlo al ser humano.

La doctrina semi-Pelagiana del libre albedrío que prevalece en el mundo evangélico de hoy es un punto de vista pagano que niega la cautividad del corazón humano en el pecado. Esta visión desestima el dominio que el pecado tiene sobre nosotros.

Ninguno de nosotros quiere ver las cosas tan mal como son realmente. La doctrina bíblica de la corrupción humana es dura. No escuchamos al Apóstol Pablo decir, “Usted sabe, es triste que tengamos tal cosa como pecado en el mundo; ninguno es perfecto. Pero estemos de buen ánimo, somos básicamente buenos.” ¿Puede ver que aún una lectura superficial de la Escritura niega esto?
Ahora, regresemos a Lutero. ¿Cuál es el origen y la posición de la fe? ¿Es la fe el don de Dios significando con ello que la justificación es recibida por la dádiva de Dios? O ¿Es una condición de la justificación, la cual tenemos que cumplir? ¿Es su fe una obra? ¿Es ésta la única obra que Dios le deja hacer?.

Recientemente tuve una discusión con algunas personas en Gran Rapids, Michigan. Estaba hablando sobre sola gratia, y una de las personas estaba en desacuerdo.

 Él dijo, “¿Estás tratando de decirme que en conclusión es Dios quien soberanamente regenera o no el corazón?”

Y le dije, “Sí”; y él estuvo aún más en desacuerdo por esto. Le dije, “Déjame preguntarte esto: ¿Eres cristiano?

Él dijo, “Sí.”

Le dije, “¿Tienes amigos que no son cristianos?”

Él dijo, “¡Oh!, claro que sí.”

Le dije, “¿Por qué eres cristiano y tus amigos no lo son? ¿Es por qué eres más justo que ellos? Él no era estúpido. El no iba a decir, “¡Oh! claro es porque soy más justo. Yo hice la cosa correcta y mis amigos no”. Él sabía a donde quería llegar con esta pregunta.

Y él dijo, “Oh, no, no, no.”

Le dije, “Dime por qué. ¿Es por qué eres más inteligente que tus amigos?

Y él dijo, “No.”

Sin embargo el no estaba de acuerdo que al final, el punto decisivo era la gracia de Dios. El no quería venir a esto. Y después de discutir por quince minutos, él dijo, “ESTA BIEN, te lo diré. Soy un cristiano porque hice la cosa correcta, tuve la respuesta correcta y mis amigos no lo hicieron.”

¿En qué estaba confiando esta persona para su salvación? No en sus obras en general, sino en una obra que había hecho. Y él era un Protestante, un evangélico. Pero su punto de vista de la salvación no era diferente del punto de vista Romano.

La Soberanía de Dios en la Salvación 

Este es el punto: ¿Es la fe una parte del don de Dios en la salvación? O ¿Es ésta tu propia contribución a la salvación? ¿Es nuestra salvación totalmente de Dios o depende finalmente de algo que hagamos por nosotros mismos? Aquellos quienes dicen esto último, que finalmente depende de algo que hagamos por nosotros mismos, por consiguiente niegan la absoluta incapacidad de la humanidad en el pecado y afirman con ello una forma de semi-Pelagianismo que es cierta después de todo.

 No es de maravillarse que más tarde la teología Reformada condenara el Arminianismo en su esencia, porque en principio, ambos regresan a Roma, en efecto, éste torna la fe en una obra meritoria, y es un rechazo de la Reforma porque niega la soberanía de Dios en la salvación de los pecadores, la cual fue el principio teológico y religioso más arraigado del pensamiento de los reformadores.

El Arminianismo era sin lugar a dudas, a los ojos de los Reformados, una renunciación del Cristianismo del Nuevo Testamento a favor del Judaísmo del Nuevo Testamento. En esencia confiar en la fe de uno mismo no es diferente que confiar en las obras de uno mismo, y el uno es tan sub-cristiano y anti-cristiano como el otro. A la luz de lo que Lutero le dice a Erasmo no hay duda que tenemos que ratificar este juicio.

Y aunque este punto de vista es el que predomina en las encuestas de hoy en la mayoría de los círculos evangélicos profesantes. Y así como el semi-Pelagianismo es en esencia simplemente una versión ligeramente velada del Pelagianismo verdadero, de igual manera éste es el mismo que prevalece en la iglesia, y no sé que pasará.

Sin embargo, si sé que no sucederá: no tendremos una nueva Reforma. 

Hasta que nos humillemos y entendamos que ningún hombre es una isla y que ningún hombre tiene una isla de justicia, que somos completamente dependientes de la pura gracia de Dios para nuestra salvación, no empezaremos a descansar sobre la gracia y a regocijarnos en la grandeza de la soberanía de Dios, hasta que no desechemos la influencia pagana del humanismo que exalta y coloca al hombre en el centro de la religión. Hasta que esto suceda no tendremos una nueva Reforma, porque en el corazón de la enseñanza Reformada está el lugar central de la adoración y gratitud dadas a Dios y sólo a Dios. Soli Deo gloria, solamente a Dios, la gloria.


THE PELAGIAN CAPTIVITY OF THE CHURCH BY R. C. SPROUL



Libro en PDF  "La Cautividad Pelagiana de la Iglesia" R.C. Sproul: 

https://docs.google.com/file/d/0BxzK3_vRze__Ymk3SUxGcm9GT1U/edit




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viernes, 21 de abril de 2017

BRUJERÍA EN "IGLESIAS" "EVANGÉLICAS"...



MCeI


Pentecostales, neo-pentecostales, bautistas "renovados", G-12, etc. etc. etc.

SECTAS.

Y la mayoría de los auto proclamados pastores en congregaciones no asociadas oficialmente al circo actual mundial, permanecen CALLADOS, que raro, no?... 

CÓMPLICES.








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