martes, 28 de julio de 2020

El "Rapto" de la Iglesia?... (una lectura que nunca existió en la iglesia)...



Juan Manuel Vaz



Un análisis bíblico de los pasajes que tratan sobre el arrebatamiento de la iglesia y el hecho de pasar o no el tiempo de mayor tribulación en esta tierra.














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Notas relacionadas:



EL RAPTO “SECRETO”: UNA HISTORIA JESUITA, EVANGÉLICA Y FANTÁSTICA...




DISPENSACIONALISMO Y "RAPTO SECRETO", UN LIBRO QUE REFUTA ESA INTERPRETACIÓN (PDF)





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martes, 21 de julio de 2020

APOCALIPSIS - GOG Y MAGOG - COVID 19 - DICTADURA MUNDIAL

Sugerimos que cuando lea una nota de este blog (sea subida de otro sitio o escrita por nosotros) ponga en práctica el consejo de San Pablo dado a los tesalonicenses que presentamos a continuación: 1Tesalonicenses 5:21 Antes bien, examinadlo todo cuidadosamente , retened lo bueno; 5:22 absteneos de toda forma de mal. 
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Arlington Vaca


Apocalipsis 20:9: "Y subieron sobre la anchura de la tierra, y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada; y de Dios descendió fuego del cielo, y los consumió." RVR60


ESPECULAR O CONSOLAR?

A menudo, el Premilenialismo ha tomado este pasaje como una guerra a la que llama "Guerra de Gog y Magog", la cuál supone que sucede después de un milenio en el que Cristo reina sobre la tierra posteriormente a su segunda venida. Mucho se ha escrito intentando descifrar quiénes son esos reinos o reyes, si es Rusia, o China, Irán, etc. Básicamente, el enfoque es especulativo, y la única aplicación práctica para la Iglesia es que "eso se cumplirá en el futuro."




Contrario a eso, el Amilenialismo sostiene que el milenio sucede entre la primera y la segunda venida de Cristo, y esta guerra es paralela a la guerra que sucede al final de Apocalipsis 19, la misma batalla de Apocalipsis 16:14, la de Armagedón. Existen muchos paralelos, pero me enfocaré en el propósito principal de este pasaje.

Este pasaje no fue dado a la Iglesia para que especulemos acerca de una guerra; sino que fue dado para que la Iglesia sea consolada. 

La revelación del Nuevo Testamento, nos muestra que los santos somos la Iglesia de Cristo, que nosotros nos hemos acercado a la Jerusalén celestial (Gálatas 4:26-31, Hebreos 12:22-23). Dice en Apocalipsis 21:2 que la ciudad es equivalente a la esposa del Cordero, la misma que participa en las bodas en Ap. 19:9-11, y en Ap. 21:9 el ángel muestra que la esposa es la ciudad. La Iglesia, que es la esposa de Cristo (Ef. 5:25-27), al final del milenio que estamos viviendo, será acorralada, rodeada por los ejércitos de Satanás y sus seguidores.

Lo que significa esto, es que cuando Satanás sea suelto, se le dejará unir a todas las naciones del mundo para preparar una batalla final contra la Iglesia de Cristo. Una batalla en todos los frentes, ideológicos, políticos, educativos, culturales, legales, buscando destruir al pueblo de Dios. Pero ¿Cuándo sucederá eso?...

Comencé mi artículo citando el COVID-19. Esta mal llamada cuarentena (ya que una cuarentena aísla sólo a los enfermos y no a los sanos), nos tiene encerrados a todos. Esta prisión domiciliaria que vivimos, en la que nos obligan a salir con tapabocas, cosa que no sirve para mucho, y es más bien un símbolo de la represión estatal, esta situación puede semejarse mucho al cumplimiento de esta profecía. ¿Podemos saber si ya estamos viviendo esto? No sé. Pero lo que sí sabemos es que cuando suceda, puede ser muy similar a lo que estamos viendo, aunque quizás más aguda. Nuestros países tienen muchas instituciones y leyes que están claramente contra la ley de Dios. En el siglo XX vimos cómo amarraron la economía en latinoamérica evitando que prospere, abundando el desempleo, la corrupción, la pobreza, afectando a todos por igual, incluidas las Iglesias. 

Como los gobernantes tienen la sartén por el mango, ya que tienen el poder político y económico, entonces ahora en el siglo XXI lanzan la batalla cultural, de frente, contra la familia en el campo de la ideología de género, fuera de las ya alcanzadas leyes feministas, y por supuesto el aborto y la eutanasia. 

Es un ataque frontal al cristianismo y sus valores. 

Es un ataque a la civilización cristiana que fue la que construyó occidente. Es un Nuevo Orden Mundial, si así lo quieren llamar, no en un sentido conspirativo irreal, sino en lo que es claramente un plan sistemático, que vemos en los principales documentos de organizaciones de las Naciones Unidas, de dónde provienen todos los acuerdos que se convierten en leyes malas en nuestros países. Es una guerra en la que han avanzado mucho desde el siglo pasado, tomando la educación estatal, avanzando con las luchas feministas, que se han ido radicalizando, una guerra que ha tomado los medios de comunicación, que ha buscado incluso cambiar el lenguaje, y que ha infiltrado a la Iglesia por medio de teologías posmodernas, feministas, marxistas, de género, etc.

Cada vez son más descarados en su abierto anticristianismo, los vemos en las calles, en sus marchas de orgullo gay, en pervertir las instituciones del gobierno, el ejército y policía, en la supuesta inclusión e igualdad, y en las declaraciones que dicen que la Iglesia es un obstáculo para los "derechos humanos" en el mundo. 

El cerco se está cerrando, de forma cada vez más evidente. 

La Iglesia, como siempre, atrapada en su antinomianismo, impotente viendo cómo sus libertades son restringidas, y sólo se limita al apocalipticismo, y el buscar en la Iglesia un escampadero y nada más. Los países más "avanzados" y "Progresistas" son aquellos que tienen estas leyes más avanzadas, impidiendo el avance del reino de Dios y saboteando todo intento de revertir la situación, muchas veces con el triste y cobarde consentimiento de una parte de la Iglesia.

¿Estamos llegando al fin? No sé, pero cuando se dé, tiene que suceder de una forma similar a la que vemos ahora, sin duda. Pero la buena noticia es que esto "NO ES EL FIN"

Esto no es el fin ni para la iglesia, ni para el reino de Dios. Las puertas del Hades no prevalecerán contra su iglesia, ha prometido el Señor. Vemos que al principio del capítulo 20 Satanás es restringido, pero no destruido, y el reino de Cristo comenzó a andar hasta su momento. 

Luego se le permite por breve tiempo a Satanás operar, y la Iglesia será restringida, será encerrada ¿Cómo ahora? No sé, quizás peor. Aún hay libertad en muchas maneras en todo el mundo. El mundo no se limita a occidente, ni a latinoamérica. Asociamos el cristianismo solamente a occidente, es nuestra cultura, es donde históricamente se ha desarrollado, pero, ¿Será que es el tiempo de África o Asia? Bueno, no sabemos. Pero sólo sabemos que este encierro satánico es breve, es algo temporal, es menor que los mil años del reino de Cristo y mucho menor que la eternidad. 

Pero lo que nos enseña el texto que es cuando eso suceda, Sí es el fin para Satanás y sus seguidores. Cae fuego del cielo y les consume. 

Esa imagen nos conecta con 2 Pedro 3, que asocia la renovación de este mundo por fuego y el inicio de los cielos nuevos y tierra nueva donde mora la justicia. También con 2 Tes.1 en la que Cristo en su manifestación gloriosa, aparece en llama de fuego, atribulando a quienes os atribulan. 

Satanás es soltado simplemente para reunir a todas sus fuerzas y ser destruidas más rápidamente. 
Puedes ver como cada vez más se une el mundo contra Cristo y su iglesia? Consuélate con este texto, no es el fin de la Iglesia, no es el fin del reino de Dios, es tan sólo Dios reuniendo a todos sus enemigos para derrotarlos fulminantemente. 

No gastes tu tiempo especulando, cayendo en teorías conspirativas falsas, y mucho menos cayendo en el pesimismo con el que a menudo se asocia la profecía bíblica, más bien aliéntate Iglesia a estar firme, a dar batalla, a ser valiente y luchar por Cristo y su reino, porque mayor es el que está con nosotros que el que está en el mundo

Es sólo el preludio de la derrota de nuestros enemigos. 

Predica entonces el evangelio con este texto, santifícate con este texto y consuélate con este texto. Esta es la verdadera utilidad de este texto. Esta es la razón por la que no puedo ser un premilenialista, porque roba mucha esperanza a la Iglesia, no tanto por lo que dice, sino por lo que no dice.






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Notas relacionadas respecto del amilenialismo, que es una de las dos lecturas históricas de la iglesia:









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AyA


Una aclaración básica; la postura histórica de la iglesia respecto de los últimos tiempos y mas específicamente el milenio, se basa en el hecho que "mil" se usaba, en los tiempos que fue escrito el NT, para referirse a "mucho tiempo" o simplemente "mucho".

Cristo reina desde que ascendió al cielo, no se trata de un "reino futuro":


Efesios 1

17 para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él,
18 alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos,
19 y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza,
20 la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales,
21 sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero;
22 y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia,
23 la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo.


La principal diferencia, en este punto, entre el amilenialismo y el post milenialismo, es que en la parte final de la historia, referente al Juicio de Dios sobre los impíos, para los amilenialistas se da de forma total y completa en un solo momento, como en Sodoma y Gomorra:


Apocalipsis 20 

7 Cuando los mil años se cumplan, Satanás será suelto de su prisión,
8 y saldrá a engañar a las naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a Magog, a fin de reunirlos para la batalla; el número de los cuales es como la arena del mar.
9 Y subieron sobre la anchura de la tierra, y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada; y de Dios descendió fuego del cielo, y los consumió.


Para los post milenialistas esa aparte final se da de forma progresiva, predicando la iglesia de Cristo las verdades Bíblicas, refutando de ese modo las mentiras instaladas por tanto tiempo por satanás usando a gobiernos títeres, exponiendo la verdad, hasta poner a los enemigos de Cristo bajo Sus pies (los pies de Cristo).


1ra Corintios 15

24 Luego el fin, cuando entregue el reino al Dios y Padre, cuando haya suprimido todo dominio, toda autoridad y potencia.
25 Porque preciso es que él reine hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies.
26 Y el postrer enemigo que será destruido es la muerte.


Para tener una idea mas amplia sobre estos temas, recomendamos la lectura de dos libros de referencia de cada postura:


-Lectura amilenialista; teólogo Hendrikus Berkhof, libro; "Cristo, El significado de la historia".

-Lectura post-milenialista; teólogo David Chilton, libro; "Dias de retribución".


La lectura dispensacionalista no la tomamos en cuenta por inconsistente, de todos modos es una postura mas que conocida en círculos evangélicos, en este blog nos remitimos a lecturas protestantes históricas.



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 ¿Está usted afirmado sobre la Roca de la Salvación? Jesucristo: Dios con nosotros, quien vino a morir por nuestros pecados y nuestra maldad; quien resucitó al tercer día y vuelve en breve según su inquebrantable promesa. Isaías 55:6 Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano.Isa 55:7 Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar. Juan 3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

lunes, 9 de marzo de 2020

SE TRATA DE SER "DEJADOS ATRÁS"... (dejados atrás por la Sola Gracia)



Fe Reformada


La historia de Lot no es particularmente bonita. Es, de hecho, una de las historias más groseras del Antiguo Testamento. Un hombre de fe recalcitrante, una esposa egocéntrica, dos hijas incestuosas, hijas y yernos obstinados, y una ciudad llena de violencia y perversión, grandes personajes, para una tragedia. 

Sin embargo, no es sin esperanza. Porque a pesar de sus errores deprimentes, Lot era un hombre justo cuya alma fiel fue atormentada por las acciones ilegales de los sodomitas (2 Pedro 2: 7–8). Dios, siempre fiel a su pacto, no abandonó a Lot (por el amor de Abraham, Génesis 19:29); más bien, lo libró repetidamente, brindándole amplias oportunidades para que regresara a la comunidad del pacto. 

Nuestra oración continua debe ser que Dios haga lo mismo por nosotros cuando llegue el juicio, para que no nos atrape vacilando como la esposa de Lot.




El comentario sobre su esposa en Génesis 19:26 tiene un propósito principal: mostrar lo que sucede con aquellos que se identifican con los objetos de la ira de Dios. Al mirar hacia atrás, la esposa de Lot viola directamente la orden del versículo 17 ("No mires atrás ni te detengas en ningún lugar del valle"). Por lo tanto, muestra su solidaridad con la ciudad malvada y pierde su salvación (ver Mateo 6:24; 13:22). Sin embargo, antes de pararnos en nuestros pedestales autoconstruidos, considera algunas de las razones por las cuales la esposa de Lot habría mirado hacia atrás: su esposo era un juez en esa ciudad (Génesis 19: 1), y ella sin duda disfrutaba de riquezas y respeto; su casa y todas sus posesiones recolectadas durante toda la vida fueron destruidas; y, no menos importante, sus otras dos hijas, que se quedaron con sus esposos, sufrían una muerte horrible y ardiente. ¿No te volverías?

Tan grande es la tentación de identificarse con los lujos dados por la gracia de Dios que Jesús mismo advirtió a sus discípulos que "recuerden a la esposa de Lot" (Lucas 17:32). La esposa de Lot, como era de esperar, se había convertido en un presagio en las historias de Israel. Ella representó a la persona que, ante la realidad de que la vida y el lujo se estaban escapando, se aferró firmemente a lo que este mundo ofrecía, rechazando así la salvación del pacto del Señor de Israel. El contexto en el que aparece esta advertencia debería proporcionar más información sobre su aplicación para nosotros hoy. Los lectores familiarizados con Lucas 17 saben que no es fácil de entender. Cuando los fariseos critican a Jesús acerca de la venida del reino de Dios (de ninguna manera consideran que el ministerio de Jesús sea una señal de que el reino ha venido), Él responde que está a su alcance, si no estaban ciegos al hecho de que delante de ellos estaba el Ungido de Dios. Además, comenta que a pesar de la realidad actual del reino de Dios en y a través de la obra de su vida, el juicio viene. Y será rápido.

Al igual que en los días de Noé y Lot (vv. 27–29), también caerá un juicio devastador sobre aquellos que no prestan atención a la advertencia divina. Jesús no quería que sus discípulos fueran víctimas de esta destrucción, ya que esta destrucción no sería precedida por ningún signo sobrenatural de peligro inminente (vv. 20-21). Por lo tanto, deben estar alertas. No deben ser influenciados por falsos mesías (véase Lucas 21: 8–9), ya que los "días del Hijo del Hombre" serán claros para todos, como un relámpago en el cielo (17: 22–24). Cuando eso suceda, Jesús advirtió, huya: “En ese día, que el que está en la azotea, con sus bienes en la casa, no baje para llevárselos, y que el que está en el campo no se vuelva atrás ”(v. 31).

Bueno, ¿en qué día ocurriría esto? Presumiblemente, "donde sea que esté el cuerpo, allí se juntarán las águilas" (v. 37 NKJV). Esta respuesta, para nosotros ahora probablemente críptica, puede no haber sido así para Sus oyentes. Es un hecho que cuando Roma marchó, su estandarte imperial llevaba el águila. Posiblemente todo este discurso, entonces, se trata de la próxima destrucción de Jerusalén en el 70 DC, la ciudad una vez grande que rechazó a su Mesías y Señor. Es en este contexto que nuestro Salvador exhortó a Sus discípulos a recordar a la esposa de Lot. Cuando comenzó el juicio de Dios a través de las legiones de Roma, no debían mirar atrás. La nostalgia no vale la pena enfrentar la ira de Dios. Cuando el ejército romano barrió la ciudad, la espada de muerte caótica y aparentemente aleatoria tomó una y dejó otra, ya sea en la cama o en el campo (vv. 34-35). Irónicamente, en esta situación, ser "dejado atrás" es algo bueno, ya que son los que quedan, los que se salvan de ser juzgados, quienes son rescatados por Dios.

Si nosotros también somos dejados atrás, recibiendo la justicia de Dios reservada para Sus elegidos (18: 7–8), entonces debemos prestar atención a la advertencia divina. Y esa advertencia es el Evangelio mismo. El Mesías ha venido, venciendo el pecado y la muerte a través del sufrimiento y el rechazo (17:25; ver Juan 5: 24–25 y Rom. 8: 3). La ira de Dios se ha alejado de su pueblo (1 Tes. 1:10), y sus pecados han recibido expiación (1 Juan 1: 7). Ignorar el camino de paz de Dios, exaltarse a uno mismo, es perder la vida tan tenazmente comprendida (Lucas 17:33). ¿Se ha entregado nuestra generación a la vida mundana y sin Dios, como en los días de Noé y Lot? ¿Seremos nosotros también tomados por sorpresa en el juicio divino y la destrucción? ¿Con qué ciudad nos identificamos?


Es cierto que la vida y el lujo se están escapando, pero la palabra de nuestro Dios permanece para siempre (Isa. 40: 8). Y esa Palabra, ahora venida en la carne, cuyo Espíritu llena a cada creyente, nos permite soportar con paciencia, sea cual sea el costo del sacrificio personal, y estar listos al instante para el regreso de nuestro Rey. ¡Recuerda a la esposa de Lot!







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jueves, 6 de febrero de 2020

UN CRISTO "HIPPIE"?...



Cristiano Conservador


Mucho 'cristiano' modernizado cree que Jesús era un pacifista, vegetariano, feminista y revolucionario.




Cuando el verdadero Cristo es:

- monárquico (Rey de reyes, Ap. 19:16),- hombre de guerra (destruirá sus enemigos, Ap. 19:15),- come carne (le encanta el pescado asado con vino y pan, Jn. 21:13),- dio diferentes roles a los sexos (1 Cor. 11:3),- y nos manda a someternos a las autoridades civiles que con la espada castigan el mal (Rom. 13:4).


El "cristo hippie" que Hollywood y el mismo mundo tanto les gusta promover, a nadie salva; el único que sigue cambiando vidas es aquel que está sentado a la diestra del Padre (1 Ped. 3:22), puesto sus pies sobre las cabezas de sus enemigos como su estrado (Heb. 10:13), y juzga con justicia al mundo (Jn. 5:22). Su nombre es Jesús de Nazaret, el Cristo, la piedra de tropiezo, que ha venido a ser la "piedra del ángulo" (Salmos 118:22).






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jueves, 24 de octubre de 2019

LA SALVACIÓN NO SE PIERDE...



BCB


LA PERSEVERANCIA DE LOS SANTOS


La Perseverancia de los Santos o la Eterna Seguridad de los Creyentes, es la doctrina Bíblica que nos enseña que a aquellos que Dios ha regenerado y llamado efectivamente a un estado de Gracia (Salvación) no pueden ni total ni finalmente caer de ese estado, sino que ciertamente perseverarán hasta el final y serán salvos eternamente. – Louis Berkhoff, Teología Sistemática.






EL LLAMADO EFECTIVO DE DIOS PARA SALVACIÓN


Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó. - Romanos 8:28-30

¿La Salvación se pierde?, ¿puede una persona ser salva y haber nacido de nuevo y perder después su salvación? La respuesta de acuerdo a La Biblia, la cual es La Palabra de Dios es NO. Por muchos años este ha sido un tema de discusión y un tema de preocupación para verdaderos creyentes que han sido mal enseñados y motivo también de una falsa seguridad para personas que nunca nacieron verdaderamente de nuevo. En Romanos 8:28-30, Dios por medio del apóstol Pablo nos dice que Dios en una eternidad pasada conoció a todos aquellos que habían de creer y los predestinó para que fueran conforme a la imagen de Su Hijo Jesucristo, para que Él sea el primogénito entre muchos hermanos. Al decir que Dios los “conoció”, no se está refiriendo a que le fueran presentados o que antes no los conociera, pues Dios mismo los creó, este conocer se refiere a tener una comunión íntima y a estos, a quienes conoció, les fijo un propósito antes de que su vida comenzara, esto es predestinar, y ese propósito el cual es el fin de la Salvación es hacerlos conforme a la imagen de Jesucristo, no en poder, o majestad, sino en santidad y justicia, ambas cualidades atribuidas a ellos por Jesucristo y su obra redentora. La Biblia nos dice que Dios tiene un Hijo único que es Cristo, los creyentes somos hijos adoptivos (Romanos 8:15; Gálatas 4:5; Efesios 1:5) es por ello que habla de que Jesucristo es el primogénito entre muchos hermanos y primogénito NO se refiere al primero en ser creado, sino al primero en importancia entre los hijos de Dios, pues Él es Dios mismo.

La seguridad Eterna del creyente nos es revelada, entre otros muchos pasajes, en Judas 1:24, aquí se nos dice en una hermosa doxología, que Dios es poderoso para guardarnos sin caer y presentarnos sin mancha delante de Su Gloria con gran alegría. No fuimos nosotros quienes ganamos la Salvación y no somos nosotros quienes tenemos el poder de guardarla, si dependiera de nosotros la perderíamos. Al hablar de la seguridad de la Salvación, NO significa que por ser una salvación segura y eterna nosotros podamos vivir sumergidos en pecado y que de todos modos somos salvos, la evidencia de haber sido verdaderamente salvos es el arrepentimiento y la conversión (dar la espalda al pecado y novedad de vida) que acompañan al creyente toda su vida. Un verdadero creyente puede tropezar y pecar, pero no practica el pecado, NO vive en pecado. Alguien que afirma ser creyente y hace del pecado su forma habitual de vida, sólo está dando evidencias de una FALSA profesión de fe. En Romanos 8:30, vemos que a todos aquellos que Dios predestinó para ser a la imagen de Cristo Jesús, a estos llamó a Salvación, los justificó atribuyéndoles la justicia de Jesucristo quien vivió una vida perfecta, y a estos también glorificó. Si observamos el texto NO dice que Dios a los que llamó los justificará en el futuro y los glorificará en el futuro, alguien que ha sido conocido por Dios y predestinado para Salvación, ya ha sido justificado en la obra de Cristo y posicionalmente ya ha sido glorificado.

Aunque como vemos en los versos anteriores de este capítulo 8 de Romanos, aún estamos en un cuerpo de pecado, que sufre, se desgasta, se enferma y muere, aun somos atribulados por los problemas de la vida y aun sufrimos una constante batalla contra el pecado que mora dentro de nosotros, sin embargo, ya hemos sido Salvos y la salvación que Dios nos da es ETERNA, no es por unos pocos días, meses o años, NO PUEDE PERDERSE. Decir que una persona cree para después perderse equivaldría a decir que Dios lo conoció, lo llamó, los justificó, pero NO fue capaz de glorificarlo, esto NO es así. Sabemos a la luz de La Palabra de Dios, que El que comenzó la buena obra (trayendo a una persona a salvación) la perfeccionará (Filipenses 1:6); sabemos en Quien hemos creído y podemos estar seguros que Él es poderoso para guardar nuestro depósito hasta el día de Cristo (2ª.Timoteo 1:12) y también sabemos que DIOS ES PODEROSO para guardarnos sin caer (definitiva y totalmente) y presentarnos sin mancha delante de Su Gloria con gran alegría (Judas 1:24).

¿Quiere decir esto que todas las personas que repitieron una oración, pasaron al frente de una iglesia o levantaron la mano en una reunión evangelistica son eternamente salvos? La respuesta es NO. La Salvación autentica NO consiste en rituales o actos externos. En primer lugar para que una persona sea realmente salva tiene que haber actuado el Espíritu Santo provocando el arrepentimiento por sus pecados (Juan 16:8), esta es la forma en que El Padre trae a Cristo a los que han de salvarse (Juan 6:37), ese arrepentimiento los guía a reconocer a Jesucristo como Salvador, quien tomó el castigo que ellos merecían como consecuencia de todos sus pecados y rebeliones, y reconocerlo también como Señor de su vida, alguien a quien están dispuestos a conocer y a obedecer, la obediencia a Jesucristo es obediencia a Su Palabra, solo cuando una persona es obediente a La Palabra de Dios puede afirmar verdaderamente que ama a Dios. Esta obediencia no significa santidad perfecta e impecable, todos pecamos y un creyente verdadero puede caer en pecado, pero no hace del pecado su forma habitual de vida, obediencia es disponer nuestro corazón a obedecer Su Palabra a pesar de nuestra debilidad, de nuestros fallos y errores.

Alguien decía que la Salvación NO se pierde, sino que se “devuelve”, esto no solamente NO es Bíblico, no es ni siquiera realista. Alguien que ha sido salvo, que ha recibido el perdón de pecados, que sabe que ha pasado de muerte a vida y que ha sido salvo de la condenación eterna que justamente merecía en pago a sus pecados y que sus ojos han sido abiertos a todas estas verdades, ¿podría ser tan necio como para conscientemente y por su propia voluntad “devolver” la salvación y caminar con los ojos abiertos a una eternidad de condenación? La Salvación no se pierde y no se devuelve, Dios es poderoso para guardarnos sin caer definitivamente y en El confiamos, tenemos Su Palabra.


IDEAS EQUIVOCADAS ACERCA DE LA ETERNA SEGURIDAD DEL CREYENTE

#1 El “cristiano” caído

Como vimos, la evidencia de haber sido verdaderamente salvo no es haber repetido una oración, haber levantado la mano, o haber pasado al altar de una iglesia, no es haber experimentado un momento emocional y haber llorado, no es haber sido bautizado o servir dentro de una iglesia, mucho menos el dar dinero regularmente en una iglesia, la evidencia de ser verdaderamente Cristiano es haberse arrepentido sinceramente de sus pecados y haberse convertido de ellos, esto significa darles la espalda, cortar con el pasado y vivir en obediencia a Jesucristo, la evidencia es una vida transformada por el poder de Dios al estar siendo guiado por El Espíritu y no de manera mística o inexplicablemente sobrenatural, sino utilizando el intelecto que Dios le dio para conocer Su Palabra y obedecerla, la evidencia de ser un verdadero creyente es LA PERMANENCIA en El Señor, una persona que está en Cristo lo está ETERNAMENTE. La idea del “cristiano caído” aplicado a alguien que “conoció” al Señor, para apartarse después y vivir de acuerdo al mundo y sus pasiones NO ES BIBLICA, es un mito que hace reposar a muchas personas en la falsa seguridad de que son creyentes y ha sido perdonados cuando su vida da evidencia de que aun necesitan arrepentirse y nacer de nuevo. 

Estas personas entran en la categoría de quienes rehúsan creer en Jesucristo y no tienen la vida, sino que LA IRA DE DIOS permanece sobre ellos (Juan 3:36). Una persona que dice ser cristiano y abandona la fe, está dando evidencias que salió de la fe porque no estaba verdaderamente en la fe, pues si hubiera estado en la fe no se habría marchado y si se marcha es para hacer evidente que su fe NO era verdadera. (1ª. Juan 2:19). Alguien me decía que este pasaje de 1ª.de Juan se refiere al anticristo, pero Juan al hablar del Anticristo dice que “viene” en futuro, pero agrega que “ahora” en presente, han surgido muchos anticristos y luego habla de quienes no permanecen en la fe. Hay quienes hablan de apostasía reversible, Bíblicamente si una persona se va al mundo, vive como incrédulo por años y luego “vuelve al Señor” y permanece en El Señor, no está “reconciliándose” con Dios, está naciendo de nuevo por primera vez.

#2 El “cristiano” carnal

La Iglesia Cristiana desde sus inicios ha tenido un elemento permitido por Dios por alguna razón: la cizaña. En términos naturales la cizaña no es una “mala hierba” es una planta similar al trigo, la diferencia consiste en que sus granos son más ligeros y pueden ser tóxicos, a simple vista podría y en su etapa de desarrollo puede ser confundida con trigo, es por eso que Dios advierte en la parábola que no la arranquen porque podrían arrancar trigo también, alguien decía que la diferencia consistía en que no tenía fruto, pero según la definición del diccionario de la RAE, tiene fruto, pero es un mal fruto (ver Mateo 7).

Dentro de la Iglesia habrá siempre personas que “creen” pero que no son renovadas, no dan buenos frutos, y no obedecen la Palabra, habrá quienes llegaron por necesidad (enfermedad, necesidad económica, etc.), quienes llegaron buscando fama, prestigio o el amor de otras personas, o bien por lucro y avaricia, este tipo de personas, se congregan, oran, alaban, ofrendan, pero no conocen a Dios. En Tito 1:16 Dios por medio de Pablo nos dice que hay quienes “Profesan conocer a Dios, pero con sus hechos lo niegan, siendo abominables y desobedientes e inútiles para cualquier obra buena”. ¿Son cristianos “carnales”? No, simplemente NO son cristianos.

#3 Si la salvación NO se pierde, ¿quiere decir que podemos vivir en pecado y seguir siendo salvos?, ¿es esto lo que significa “Salvo siempre salvo”?

Una objeción a la eterna seguridad del creyente es decir que quienes creemos que la salvación no se pierde, creemos que una persona que ha sido salva como ya no puede perderse, puede vivir como quiera, pecar cuanto quiera y de todas maneras será salvo, pero esto es una MALA interpretación. Como vimos ser salvo no es solo hacer tales o cuales actos religiosos, es dar evidencia con su propia vida que su naturaleza ha sido transformada y que ahora ama al Señor que antes odiaba, y ahora odia el pecado que antes amaba. Alguien que sigue teniendo el pecado como forma habitual de vida y que lo practica constantemente sin arrepentimiento ni pesar, está mostrando que NO ha nacido de nuevo, podrá ser religioso y llamarse a sí mismo creyente o cristiano, podrá llamarse pastor o “apóstol”, pero NO es verdaderamente salvo, sus pecados NO han sido perdonados, él no ha sido transformado y en el día final tendrá que responder delante de Dios por ellos. No hay nada más trágico que llevar una vida religiosa auto engañándose por ignorancia voluntaria de las Escrituras para ser confrontado por Dios con una vida que no da evidencias de un nuevo nacimiento. (Mateo 7:21-23). La expresión “salvo siempre salvo” NO significa que somos salvos NO importando como vivamos, lo que significa es que, si hemos sido verdaderamente salvos, lo seremos Eternamente, es decir SIEMPRE.


OBJECIONES A LA ETERNA SEGURIDAD DEL CREYENTE

#1 La principal objeción es decir que la Biblia enseña que si se pierde.

Quienes rechazan la Eterna Seguridad del Creyente, es decir quienes afirman que la Salvación puede perderse, toman como base pasajes que según ellos enseñan que la salvación se pierde, por ejemplo: Mt.24:24; Fil.2:12; Col.1:23, etc. Todos esos pasajes pueden indicar que la salvación se pierde SÓLO SI los aislamos de su contexto inmediato y del contexto general de la Biblia, es decir si los interpretarlos mal. Veamos algunos ejemplos:

Mateo 24:24 y el pasaje paralelo de Marcos 13:22, son utilizados para decir que los falsos cristos y falsos profetas engañaran aun a los escogidos, en este caso es fácil entender el pasaje solo poniendo atención a lo que realmente dicen: en Mateo leemos “para así engañar, DE SER POSIBLE, aun a los escogidos” y en Marcos leemos “para engañar, SI SE PUDIESE HACER, aun a los escogidos”. Las señales se efectuarán con tal naturaleza y tal poder que si fuera posible engañarían aun a los escogidos, NO dice que los van a engañar, no dice que sea posible, dice que esa es su intención.

Mateo 10:22 “…pero el que persevere hasta el fin, ése será salvo”, este texto es repetido en conexión con la profecía de la destrucción de Jerusalén (Mateo 24:13) y es reiterado por el autor de Hebreos como una advertencia para “mantener firme la profesión de nuestra fe” (Hebreos 3:6,13; 6:4-6; 10:26-29,38-39). Así como “el retirarse para perdición” (Heb.10:39) es evidencia de la falta de raíz desde el principio en la profesión de fe de una persona (Luc.8:13), el perseverar hasta el fin es una evidencia de la autenticidad de esa profesión de fe. Este pasaje NO habla de que la salvación se pueda perder, sino de que la verdadera fe es la que persevera hasta el fin. Tomado por si mismo, este verso podría implicar que la salvación puede ganarse por permanecer fielmente. Sabemos que no puede significar esto pues a través de toda la escritura la salvación es presentada como el don gratuito de la gracia de Dios a través de la fe (Efesios 2:8-9). Tampoco puede significar que los que permanezcan fielmente en Cristo serán salvados de muerte física; el verso anterior predice la muerte de algunos fieles discípulos. La simple explicación es que la perseverancia es la marca de ser genuinamente salvos. Aquellos que permanecen hasta el fin en tiempos de persecución muestran por su perseverancia que son verdaderos creyentes. Igual explicación es aplicable a Juan 15:6 “si alguno no permanece en mí, es echado fuera”, la perseverancia es la evidencia de ser un verdadero discípulo y sabemos que a aquellos que El Padre ha dado a Cristo y vienen a Él, Él nunca los echa fuera (Juan 6:37).

Filipenses 2:12, las personas citan mal este verso al decir que tenemos que “cuidar” nuestra salvación con temor y temblor, cuando lo que dice en realidad es “ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor; Dios por medio de Pablo, los exhorta a la obediencia y a OCUPARSE en su salvación con temor y temblor. La instrucción de Filipenses 2:12 NO es a cuidar la Salvación porque pudiéramos perderla, sino a OCUPARNOS de ella. El ocuparnos de nuestra salvación consiste en mostrar evidencias visibles de que hemos sido salvos, un cambio de vida, amor a Dios contra el que antes nos rebelábamos, odio al pecado que antes amábamos, amor a nuestro prójimo lo cual se manifiesta en servicio, perdón y misericordia, amor a La Palabra de Dios e interés por conocerla y obedecerla, etc.

Colosenses 1:23 “si en verdad permanecéis en la fe”. Hay quienes interpretan este pasaje como si indicara que depende de nosotros por nuestra justicia y santidad “permanecer” en la fe. Si depende de nosotros y nuestros esfuerzos conservar la salvación, ¿no la convierte esto en una salvación efectiva POR OBRAS? Volvemos al argumento de quienes son y quienes profesan ser, la permanencia es señal de ser salvo, pero hay quienes estaban en la Iglesia, y profesaban ser cristianos sin serlo realmente, las promesas de Dios no son para los que se congregan sino para los que por amor a Cristo han nacido de nuevo y debido a eso permanecen en la fe, porque son salvos. No significa que no podamos caer en pecado o alejarnos (tropezar), pero no podemos permanecer separados de Dios. Colosenses 1:23 dice “es necesario que permanezcáis” en (RV95), y dice “si EN VERDAD permanecéis” en (RV60, LBLA, NKJV, NASB), ¿Qué traducción debemos tomar?, la que es congruente con el contexto general de las Escrituras (Juan 10:28-29; Judas 1:24; Romanos 8:30; Filipenses 1:6, etc). La evidencia de ser verdaderamente salvos es la perseverancia en la fe, en eso diferencia una verdadera conversión de una falsa, esto lo vemos en la parábola del sembrador, hay quienes creen por un tiempo y por diversos motivos se apartan, la diferencia es que quien verdaderamente nace de nuevo escucha la Palabra, la entiende y da fruto. Este verso en Colosenses no habla de la posibilidad de perder nuestra salvación sino de la necesidad de que nuestra fe se haga evidente por la permanencia.

2Pe 2:20-22 “Pues hubiera sido mejor para ellos no haber conocido el camino de la justicia, que habiéndolo conocido, apartarse” La advertencia aquí es para los que conocen la intelectualmente o emocionalmente la verdad y “creen” por un tiempo, pero como en la parábola del sembrador, no tienen raíces profundas solo acumulan mayor condenación al afirmar haber conocido la verdad y después volverle la espalda. En Juan capítulo 8 muchos judíos “creyeron” en Jesús, pero tan pronto les habla de permanecer en la verdad para ser verdaderamente libres, ellos se ofenden e insultan a Jesús llamándolo samaritano y endemoniado, y finalmente intentan lapidarlo (Juan 8:30-59). Las personas de quien habla Pedro, No conocieron a Jesucristo como salvador, conocieron la fe cristiana, principios morales y abandonaron la práctica habitual de pecado por un tiempo para comenzar a limpiar moralmente su casa, pero vemos que, se encuentran con falsos maestros que los conducen al libertinaje y a dar de nuevo la espalda a la fe que aseguraban tener. Según el contexto, vemos en los versos 2:1-19 que habla de falsos maestros, del 20 en adelante nos dice los resultados que la influencia de estos falsos maestros causa en quienes no son verdaderamente salvos.

Romanos 11:21-22 "porque si Dios no perdonó a las ramas naturales, tampoco a ti te perdonará. Mira, pues, la bondad y la severidad de Dios; severidad para con los que cayeron, pero para ti, bondad de Dios si permaneces en su bondad; de lo contrario también tú serás cortado".
Al leer el capítulo completo se ve que está hablándole no a individuos sino a la Iglesia gentil como conglomerado, se refiere al pueblo de Israel como pueblo y a la Iglesia gentil como entidad no como personas individuales, la advertencia es a no llenarse de orgullo y ser excluida por jactanciosa, Pablo dice “a vosotros hablo gentiles” (v.13), aunque se dice que Israel fue desgajado como pueblo, esto no implica que no hubo fieles israelitas como la galería de héroes de la fe, que alcanzaron la promesa de Dios, de igual forma la gentilidad puede ser cortada del privilegio que tiene como pueblo de Dios por su jactancia, sin que esto implique que no haya santos en ella que son fieles a Dios. El verso 14 habla de “hacer salvos a algunos de ellos” y el 15 de su exclusión en pasado y su admisión en futuro, es claro que no habla de personas sino del pueblo.

Dios escogió al pueblo de Israel, Jesucristo vino y les anunció el Reino, ellos lo rechazaron (no todos), como pueblo son desgajados de su lugar de privilegio y ese privilegio es ofrecido a un pueblo que no era pueblo de Dios: los gentiles, los cuales ahora no deben ser jactanciosos para no ser quitados de su lugar de privilegio como pueblo de Dios de la misma manera que el Israel nacional fue quitado por su incredulidad (verso 20). William MacDonald en su comentario a la epístola a los Romanos nos dice “Se debe tener siempre presente que Pablo no está hablando de la iglesia ni de creyentes individuales. Se está refiriendo al conjunto de los gentiles como un todo. Nada jamás podrá separar al Cuerpo de Cristo de la Cabeza, y nada puede separar a un creyente del amor de Dios, pero los pueblos gentiles pueden ser depuestos de su actual posición de privilegio especial.”

Hebreos capítulos 6 y 10
En cuanto al texto de hebreos capítulo 10 es necesario leer el capítulo completo y la conclusión en el verso 39 “Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma.”, al igual que la advertencia del capítulo 6, la cual se entiende mejor a la luz del verso 9 “Pero en cuanto a vosotros, oh amados, estamos persuadidos de cosas mejores, y que pertenecen a la salvación, aunque hablamos así “. 1ª.de Juan nos dice claramente que TODOS pecamos y que el que dice que no tiene pecado miente y hace mentiroso a Dios (1ª.Juan 1:8-10), así que el pasaje de hebreos 10 no puede referirse a caer en pecado, sino a vivir en la práctica habitual del pecado sin arrepentimiento, de lo cual 1ª.de Juan 3:8-9 nos da la aclaración.

Con respecto a Éxodo 32:33 “Y Jehová respondió a Moisés: Al que pecare contra mí, a éste raeré yo de mi libro.”, Una expresión similar la encontramos en Salmos 69:28, David pide a Dios por la destrucción de sus enemigos: "Sean raídos del libro de los vivientes, Y no sean escritos entre los justos." ¿eran sus enemigos salvos que debían ser borrados y perder la salvación?, la respuesta es NO. Dado que este es un Salmo Mesiánico, está señalando por medio de las circunstancias en la vida de David a la muerte de Cristo en la cruz, ¿todos los que odiaron y entregaron a muerte a Cristo eran salvos?, de nuevo la respuesta es NO. Moisés NO está hablando de muerte eterna o ser borrados de un libro de vida eterna, sino del libro de los vivientes, está hablando de muerte física. La Salvación fue anunciada a Israel y por la fe (Hebreos 11) muchos agradaron a Dios, pero no fue dada como un regalo universal y automático para todos ni en tiempos de Moisés ni en tiempos de David, ni en tiempos de Cristo. La Salvación es sólo por gracia, sólo mediante la fe en Jesucristo, pero debe existir arrepentimiento y conversión. ¿Contradice este salmo 69 la oración de Cristo en Lucas 23:24?, realmente no, el perdón está disponible para quienes se arrepienten y convierten, pero para quienes rechazan a Cristo no queda nada más que el juicio de Dios (Jn.3:36).

Otro pasaje mal utilizado es Apocalipsis 3:5, donde dice que Dios NO borrará de libro de la vida al que venciere, NO dice que sea posible que los borre, ni tampoco que haya nombres que son borrados, dice que NO borrará sus nombres. En la antigüedad en las ciudades se llevaba un control de los habitantes y los nombres de quienes morían eran borrados. Una persona que nace de nuevo tiene Vida Eterna, y por lo mismo su nombre NO será borrado porque no morirá. Por otra parte, quienes tienen nombre de que viven pero están muertos, por vivir habitualmente en pecado, Ni siquiera están escritos. En Ezequiel dice que el alma que pecaré morirá, pero también dice que si alguien se arrepiente y se convierte a Dios NO morirá (18:21), NO está hablando de salvos que caen en pecado, sino de incrédulos que viven en pecado y nunca han experimentado arrepentimiento y conversión, el "justo" que se aparta de Dios solo da evidencias que no le conocía verdaderamente (Mateo 7:21-23). Ser salvo NO consiste en haber pasado al frente, haber repetido una oración congregarse o incluso servir en una Iglesia, sino en que nuestra naturaleza ha sido cambiada y NO tenemos el pecado como forma habitual de vida, NO vivimos en pecado. Un verdadero creyente puede tropezar y caer, pero experimenta dolor por su pecado, y ese arrepentimiento lo guía a buscar el perdón de Dios. Un verdadero creyente tropieza en pecado, pero no planifica el pecado y lo lleva a cabo.


Conclusión

Es importante tener siempre presente que la eterna seguridad del creyente NO es una licencia para vivir en pecado con la idea de que no importa cómo se viva, la salvación no puede perderse. 

Una persona que afirma haber sido salvo y luego decide vivir en pecado NO puede perder su salvación simplemente PORQUE NUNCA LA TUVO, NUNCA FUE SALVO. La vida transformada y el dar la espalda a la práctica continua y habitual del pecado es la evidencia de ser verdaderamente salvo.






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jueves, 12 de septiembre de 2019

LA MUERTE AL PECADO ES UN PROCESO (difícil y que tiene sus consecuencias)...



John Flavel


La crucifixión de la carne implica un debilitamiento gradual del poder del pecado sobre el alma. La muerte en la cruz era una muerte lenta y prolongada, y la persona crucificada se iba debilitando poco a poco. 





Lo mismo sucede con la mortificación del pecado: El alma todavía se está limpiando de “toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios” (2 Co. 7:1). 

Y así como el cuerpo de pecado se debilita cada vez más, el hombre interior o nueva criatura “se renueva de día en día” (2 Co. 4:16). 

Porque la santificación es una obra progresiva del Espíritu: A medida que aumenta la santidad y se va arraigando con más profundidad en el alma, más va menguando y debilitándose el poder del pecado y el amor por él hasta que, finalmente, es sorbido en victoria. 

La crucifixión de la carne significa para nosotros, la aplicación por el creyente de todos los medios espirituales e instrumentos santificados para su destrucción. No hay cosa en este mundo que el corazón creyente desea y anhela más intensamente que la muerte del pecado y verse librado totalmente de él (Ro. 7:24). 

La sinceridad de tales deseos se manifiesta en la aplicación cotidiana de todos los remedios de Dios. Por ejemplo, estar diariamente en guardia contra las ocasiones para pecar: “Hice pacto con mis ojos” (Job 31:1). 

Más que la vigilancia ordinaria sobre su pecado especial o apropiado: “Me he guardado de mi maldad” (Sal. 18:23). Los clamores sinceros al cielo pidiendo gracia preventiva: “Preserva también a tu siervo de las soberbias; que no se enseñoreen de mí” (Sal. 19:13). 

Una humillación profunda del alma por los pecados del pasado, que es una prevención excelente contra pecados futuros: “¡Qué solicitud produjo en vosotros, qué defensa, qué indignación, qué temor, qué ardiente afecto, qué celo, y qué vindicación!” (2 Co. 7:11). Cuídense de no dar lugar a las intenciones del pecado consintiendo a la carne para satisfacer sus deseos, como lo hacen otros (Ro. 13:13-14). 

Disposición de ser reprendidos por el pecado: “Que el justo me castigue, será un favor” (Sal. 141:5). Estos y otros medios de mortificación similares, son recursos que las almas regeneradas usan y aplican diariamente, a fin de hacer morir el pecado.



La naturaleza de la mortificación (del pecado)
-John Flavel-




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jueves, 27 de junio de 2019

REVISIÓN AL LIBRO “LA ORACIÓN DE JABES” Por Phil Johnson, The Grace Life Pulpit.



BCB


Un libro muy popular incluso entre público no cristiano, usado para grupos de ventas y motivación, llegó a estar entre los libros más vendidos del New York Times, lo cual no es algo bueno para un libro cristiano, es vergonzoso pero los libros cristianos que llegan a la lista de más vendidos del New York Times, son a menudo lo peor de la literatura evangélica. 

Cuando un libro es muy publicitado y aceptado por el mundo secular, deberíamos preguntarnos ¿que está mal en ese libro?, es natural para el mundo en tinieblas rechazar la luz, así que cuando el mundo recibe y acepta un libro “cristiano” debe haber algo malo en él, nosotros deberíamos ser como los Bereanos y cultivar ese espíritu de comparar todo lo que oímos y leemos con las Escrituras para ver si lo que enseñan es verdad, deberíamos tener más discernimiento. Alguien me preguntó si valía la pena leer este libro y honestamente pienso que hay muchos libros buenos acerca de la oración que podríamos leer en vez de este.




Cuando escuche por primera vez acerca de La Oración de Jabes, me pareció que era algún tipo de evangelio de la prosperidad. Muchos líderes de estudios bíblicos de nuestra Iglesia me pidieron que evaluara el libro. Este es el resultado de ese estudio.

Primero, pienso que hay algunas cosas positivas en este libro. Me gusta el hecho que motive el interés de la gente en la oración. Muchos que han leído el libro afirman que ha revitalizado su vida de oración. También aprecio el énfasis que Bruce Wilkinson, el autor, hace acerca de la necesidad de depender de Dios. Me gusta como Wilkinson subraya el hecho que cuando oramos a Dios para que nos bendiga, reconocemos que la verdadera bendición es algo que solamente proviene de Dios. Jabes es alguien a quien debemos imitar. El valoró la bendición de Dios y las escrituras nos dicen que fue llamado “más honorable que sus hermanos”, y gracias al libro de Wilkinson, Jabes ahora es más que solo una pregunta difícil de conocimiento Bíblico.

Todo lo que la escritura nos dice sobre Jabes, lo encontramos en 1 de Crónicas 4:9-10, en medio de una de esas largas tablas de genealogía. Es un maravilloso pasaje de las escrituras y un gran ejemplo de oración, pero es una total exageración sugerir como lo hace Bruce Wilkinson que en este pasaje esta algún tipo de clave secreta que desencadena todas las bendiciones que Dios tiene guardadas para los creyentes. Interpretar la oración de Jabes como una fórmula mágica que debe ser recitada palabra por palabra es malinterpretar totalmente el propósito del pasaje.

En el prefacio del libro, Bruce Wilkinson escribe:

Querido Lector, “Quiero enseñarle cómo hacer una oración audaz que Dios siempre responde. Es breve – solo una frase con cuatro partes – y aunque está escondida en la Biblia, creo que contiene la clave para una vida de extraordinario favor con Dios.” Wilkinson nos cuenta como fue introducido a esta oración, cuando estudiaba en el Seminario Teológico de Dallas, cuando el capellán del seminario Dr. Richard Seume, retó a los estudiantes a buscar hacer más por Dios. “¿Quieres una visión mayor para tu vida?, Decídete a ser una persona detallista para Dios”.

Una persona detallista, según explicó el doctor Seume, es alguien que siempre hace un poco más de lo que se le pide o de lo que se espera de él. Por ejemplo, en el negocio de muebles, el detallista da los toques finales a la mercancía, pues con toda paciencia y buen gusto aplica los adornos adicionales que son un sello de calidad y valor.

Wilkinson dice que estando en casa oró, “Señor, creo que quiero ser un detallista para ti”. “Pero,” escribe, “estaba confundido. ¿Que hizo exactamente Jabes para sobresalir?, ¿Por qué contestó Dios su oración?. Wilkinson dice, “Tomé la Biblia y leí el versículo 10, la oración de Jabes. Algo en esta súplica explicaría el misterio. Tenía que ser. Alcancé una silla hasta el mostrador amarillo, me incliné sobre la Biblia y leí esa oración una y otra vez, Indagué y escudriñé con todo mi corazón por el futuro que Dios tenía para alguien tan común como yo”. "La mañana siguiente hice la oración de Jabes, palabra por palabra. Y la próxima, Y la siguiente. Después de treinta años, no me he detenido. Si usted me pregunta qué palabras – aparte de la oración de salvación – han revolucionado mi vida y mi ministerio al máximo, le diría que el claro de ese “detallista” que se llamaba Jabes”. Y Wilkinson sigue por el resto del libro animando a sus lectores a hacer la oración de Jabes como él lo hizo – palabra por palabra – diariamente.

Sin entrar en un detalle exhaustivo sobre todas las cosas grandes y pequeñas que creo deberían criticarse en este libro, déjeme colocar los problemas mayores en tres categorías. Primero Bruce 

Wilkinson tiene:

1.- UN CONCEPTO EQUIVOCADO DE LA ORACIÓN

Mucho de lo que Bruce Wilkinson dice sobre la oración son consejos muy pobres, e incluso algunos están totalmente opuestos a lo que Jesús enseño sobre la oración.
Jesús enseño que el énfasis de la oración debía estar en la fe en Dios, pero en el libro “La Oración de Jabes”, el énfasis está totalmente en lo que nosotros deseamos.

Wilkinson escribe, Hace poco, fui a Dallas a enseñar sobre la bendición de Jabes a una audiencia de nueve mil personas. Después de almorzar, un hombre me dijo: - Bruce, le oí predicar el mensaje de Jabes hace quince años y desde entonces no he dejado de hacer esa oración. El cambio fue tan radical que simplemente no he podido dejar de decirla.
Otro amigo, sentado al otro lado de la mesa, se mostró de acuerdo. El dijo que ha estado orando la pequeña oración de Jabes por diez años con resultados semejantes. El hombre que estaba a su lado, un cardio-cirujano, de Indianapolis, mencionó que desde hacía cinco años la estaba repitiendo.
Así que les dije: - Amigos, he hecho la oración de Jabes más de la mitad de mi vida! Note que él NO está hablando de orar como Jabes lo hizo. El no está sugiriendo que incorporemos peticiones similares en nuestra propia oración. El está hablando de recitar las palabras de 1a. De Crónicas 4:10 como si fuesen una fórmula mágica.

El impulsa un programa de seis pasos en treinta días para ayudarnos a recitar las palabra de está oración como un habito. Estos son los dos primeros pasos de su plan de seis:

1.- Ore la oración de Jabes todas las mañanas y mantenga un registro de su súplica diaria mediante un calendario o un cuadro que haga especialmente con este propósito.
2. – Escriba la oración y péguela en su Biblia, en su agenda, en el espejo del baño o en alguna otra parte que recuerde su nueva visión. Esta es una visión de la oración desastrosa y deficiente. Cuando los discípulos vinieron a Jesús y le pidieron, “Señor, enséñanos a orar”, El nos los dirigió a 1a Crónicas 4:10 y les sugirió que la recitaran diariamente. El les dio un modelo de oración; no se suponía que se convirtiera en una fórmula para que la recitáramos.

A través del libro “La Oración de Jabes”, Bruce Wilkinson continuamente sugiere que la única razón por la que no somos bendecidos por Dios, es porque nosotros no pedimos su bendición. En un lugar cita Santiago 4:2, “No recibís, porque no pedís”. Pero en ninguna parte del libro, nunca hace el balance de esa verdad, la cual Santiago nos da inmediatamente en el verso 3: “Pedís y no recibís porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.” Cuando oramos, estamos supuestos a pedir que la voluntad de Dios sea hecha en la tierra, no que nuestra voluntad se imponga en el cielo.

Segundo, el libro “La Oración de Jabes” pareciera estar basado en: 

2. UNA VISIÓN EQUIVOCADA DE LA PROSPERIDAD 

A través de la Oración de Jabes, Bruce Wilkinson define la bendición divina en términos de milagros, bendiciones materiales, y popularidad mundana. Estos son los únicos tipos de bendición que él parece ser capaz de imaginar. Y adorna su mensaje con anécdotas personales que ilustran las bendiciones celestiales en términos de éxito terrenal. Wilkinson escribe en la página 31: “Si Jabes hubiese trabajado en Wall Street, él habría orado, “Señor, incrementa el valor de mi portafolio de inversiones.”

El editor de Wilkinson, David Kopp, en defensa del libro escribe: “¿Es el mensaje de Bruce que debamos orar por un BMW?... No, pero si eso es lo que usted quiere, pídalo, y si eso lo convence del amor que Dios tiene por usted, entonces lo recibirá”. Dios no necesita satisfacer nuestros deseos carnales y materiales para demostrarnos su amor, lo hizo enviando a Cristo a morir por nosotros en la cruz, El pago por nuestros pecados, no necesita comprarnos con autos o cosas similares.

Wilkinson nos dice en la página 76, “Dios favorece y honra a quienes le piden. No les retiene nada a aquellos que quieren y con todo fervor anhelan lo que El desea.” Entonces ¿podemos decir que Dios no retuvo nada a José todo el tiempo que duro su servidumbre y prisión en Egipto por más de ocho años?, ¿No retuvo Dios nada a Job todo el tiempo que estuvo enfermo y en la miseria rascándose con un pedazo de vasija?, ¿No retuvo nada a Pablo cuando oró tres veces a Dios que quitará el aguijón que tenía en la carne y lo mortificaba?, o ¿eran acaso estos hombres tan pecadores que no anhelaban lo que Dios deseaba? Al parecer Wilkinson olvida o desconoce que aún las pruebas y las tribulaciones son a menudo bendiciones de Dios para que crezcamos y maduremos, El Padre “al que ama, disciplina, Y azota a todo el que recibe por hijo.” Heb.12:6 . Pero si la repetición de esta oración nos deja sin disciplina (pues obtenemos todo lo que pedimos) ya no somos hijos, sino bastardos (verso 8), no solamente Dios afirma que las pruebas son necesarias, que son causa de gozo, que nos perfeccionan, que son lo que debemos esperar como verdaderos cristianos, sino que lo hace grafico en la vida de los apóstoles.

Comenzando en la página 25 del libro, Wilkinson cuenta la historia imaginaria del Sr. Pérez, quien llega al cielo y hace el recorrido obligatorio con San Pedro. Por el camino, el ve un enorme edificio lleno del piso hasta el techo con cajas blancas de regalo. Y estas cajas tienen nombres de personas en ellas. Pérez pregunta si hay una caja para él, y ciertamente la hay, entonces Pedro le permite a Pérez abrir su caja:

“Allí, en la caja blanca del Señor Pérez, están todas las bendiciones que Dios quiso darle mientras estaba en la tierra... pero nunca las pidió” Y aquí vemos una tercer categoría de enseñanza equivocada de este libro: El libro completo está basado en:

3 – UN CONCEPTO EQUIVOCADO DE PROVIDENCIA

Wilkinson escribe: “Me imagino a Jabes ante una puerta maciza, enorme, en un muro tan alto como el firmamento. Bajo el peso abrumador de su pasado y la monotonía de su presente, solo ve delante de sí la imposibilidad; un futuro taciturno y sin esperanza. Sin embargo, levanta las manos al cielo y clama: “Padre, oh Padre!, Por favor, bendíceme! Y lo que realmente quiero decir es... que me bendigas, pero en abundancia!” Con la última palabra comienza la transformación. Oye un golpe tremendo. Luego algo como un gemido. Después un rechinar a medida que la formidable puerta oscila para apartarse de él en un arco muy amplio. Y allí, extendiéndose hasta el horizonte, hay campos de bendición. Y Jabes avanza un paso a una vida completamente nueva. (pp.22-23).

La vida cristiana no es así. Siempre que oiga que alguien le ofrece alguna fórmula que está diseñada para lanzarlo inmediatamente a un plano más alto de Cristiandad, le están ofreciendo un engaño, una mentira, un fraude.
Siempre que alguien le diga que Dios trabaja únicamente por milagros, donde el curso natural de las cosas es sobrenaturalmente interrumpido por algún tipo de intervención divina, usted está escuchando a alguien que no entiende o no aprecia la soberanía de Dios obrando en providencia.
Cuando Dios obra a través de una manifestación sobrenatural que interrumpe el curso natural de las cosas como por ejemplo, la multiplicación física y visible de cuatro panes y dos peces para alimentar a cinco mil personas, caminar sobre el agua, que el sol se detenga en el cielo, etc., estos son milagros. Cuando Dios obra a través de circunstancias normales de la vida en nuestro favor, eso es la providencia.

Y este es una de los más flagrantes errores en este libro, Bruce Wilkinson al parecer piensa que a menos que Dios intervenga milagrosamente en nuestras vidas, El no está obrando en absoluto. El autor ve la mano de Dios solamente en milagros, y nunca en actos diarios de providencia.
En las páginas 15-16, Wilkinson escribe “¿Cuándo fue la última vez que Dios obró a través de usted, en tal forma que supo, sin duda alguna, que fue Él quien lo hizo? En efecto, ¿cuándo fue la última vez que vio suceder milagros en forma regular en su vida?.

Si Dios tiene que hacer milagros para que usted sepa sin la menor sombra de duda que El está obrando, usted tiene una fe muy deficiente. Milagros por definición, en la actualidad, no ocurren en forma regular en la vida de nadie.
Dios normalmente obra a través de providencia. Dios está trabajando aún cuando su poder no se despliega en milagros. Todas las cosas obran para bien para aquellos que aman a Dios.

No creo que Wilkinson entienda la soberanía de Dios y la naturaleza caída de la humanidad, si algo es claro en este libro es esto: Wilkinson no entiende la Soberanía de Dios, en la página 77 Wilkinson escribe esto: No quiero llegar al cielo y escuchar a Dios decirme, “Examinemos tu vida, Bruce. Déjame mostrarte lo que quise para ti y que traté repetidamente de hacer por medio de ti… pero no me lo permitiste”, que desastre dice Wilkinson, pero el verdadero desastre es lo que Wilkinson enseña sobre la doctrina de la soberanía divina, una y otra vez Wilkinson enseña que el poder de Dios está limitado por lo que el hombre hace, de hecho , en la teología de Wilkinson el poder de Dios debe ser movido o desatado por las decisiones del hombre, es más su poder debe ser “desatado” por nuestras palabras, o alguna acción de nuestra parte. Esta es una visión de un Dios totalmente impotente y denigra la Soberanía de Dios tal y como se revela en las Escrituras. Nos pone a nosotros al mando con las palabras que decimos y ata las manos de Dios para darnos o negarnos la bendición, y nos muestra un Dios que se lamenta en el cielo de lo que quería darnos, pero no lo dejamos. Todo lo opuesto a lo que la Biblia enseña.

Y si usted cree que cuando lleguemos al cielo vamos a escuchar a Dios lamentándose de todo lo que Él quería hacer, pero no lo dejamos, entonces usted tiene una visión defectuosa de Dios. El Dios de las escrituras declara que: “Su consejo permanecerá, y hará todo lo que quiere” (Is.46:10).
No solamente la idea de Wilkinson acerca de Dios es muy pequeña, su confianza en la humanidad caída y pecaminosa es muy grande. Nosotros no podemos limitar a Dios, no podemos impedir que cumpla su propósito.

En la página 44 dice: “Si usted da pasos pequeños, no necesita a Dios” y nos impulsa a dar pasos arriesgados de gigante, en los que se verá forzado a confiar en Dios y no confiar en la carne, pero en el proceso demuestra que el mismo tiene mucha confianza en la carne, que contrario es esto a las palabras de Jesús en Juan 15:5 “separados de mi nada podéis hacer”. Esto de tomar pasos arriesgados para confiar en Dios para mí, es el pecado de tentar a Dios, debemos confiar en Dios en todo. Wilkinson no deja lugar para que Dios trabaje en nosotros a través de sabiduría o discernimiento.

Hay mucho más que podríamos decir de este libro, pero para concluir debo decir que no es un buen libro, de hecho es bastante malo, y no le recomendaría a nadie que lo lea, tampoco creo que sea bueno para darlo a sus amigos no creyentes o vecinos, y si Usted quiere revolucionar su vida de oración podría recomendarle algunos libros buenos sobre oración como los libros de E.M. Bounds como “Poder a través de la oración”, “lo esencial de la Oración, “El predicador y la oración”, etc. y por supuesto el libro de John MacArthur “A solas con Dios” que habla de la oración del Señor y algunos principios del Nuevo Testamento en oración.


Nunca vea sus oraciones como encantamientos de buena suerte, y nunca caiga en la superstición de pensar que repetir palabras es lo mismo que orar a Dios. Nuestra vida de oración debe ser muchísimo más profunda que cualquier cosa descrita en el libro la oración de Jabes, de hecho, el enorme éxito de este libro solo demuestra el tremendo vacío en la vida de oración de la comunidad evangélica y eso, a mi modo de ver, es lo más triste de todo.
Por Phil Johnson, The Grace Life Pulpit. Traducción por Predica La Palabra.






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viernes, 7 de junio de 2019

EL GRAN SECRETO DE ROMA: EL "LIBRE ALBEDRÍO"



Cinco Solas


Cómo han cambiado las cosas! 


En 1563 el Concilio de Trento (que es el reglamento reconocido del Papado) afirmó: 


«¡Si alguno afirma , que el libre albedrío del hombre, movido e impulsado por Dios, no coopera dando su asentimiento a Dios que le mueve e impulsa a prepararse y disponerse así mismo para obtener la gracia santificadora [justificación]; además, si alguno dice que la voluntad humana no puede rehusar si quiere; sino que es inactiva, y meramente pasiva, que tal sea ANATÉMA! (Canon IV) 

¡Si alguno afirma, que desde la caída de Adán, el libre albedrío del hombre se perdió y se extinguió; que solo es un título, o más bien un nombre, sin la realidad de la cosa; y que es una invención introducida por Satanás en la Iglesia; que tal sea ANATÉMA!» 

(Canon V) [tomado de la pg. 136 del libro La Soberanía de Dios por A. W. Pink].





Poniéndolo más simple, si alguno afirma que el hombre NO tiene libre albedrío, que tal sea condenado como un hereje! La seriedad y la fuerza de esta declaración proviniendo del Vaticano de aquellos días, puede ilustrarse fácilmente. Porque por esta causa, William Tyndale (así como muchos otros entre los valerosos reformadores del siglo dieciséis) fueron quemados en la pira (cf. pg. 166-7, El Fugitivo de Dios: La Historia de William Tyndale y de la Biblia Inglesa por Brian Edwards).

Martín Lutéro vio claramente que el tema controversial del libre albedrío fue la causa principal de su separación de la iglesia de Roma. 

En su libro, La Esclavitud de la Voluntad, Lutéro respondió al católico romano Erasmo y a su ensayo crítico La Libertad de la Voluntad. Aunque chocaba casi con todo lo que Erasmo escribió, Lutéro elogió a Erasmo por lo menos en reconocer la discusión sobre el «libre albedrío» como la raíz del problema controversial entre Roma y los creyentes de la Biblia. En este aspecto, Lutéro dijo, «muy diferente a todos los demás, solo tú has atacado el verdadero problema, la esencia del asunto en disputa,» - a saber, el comúnmente llamado, el «libre albedrío» del hombre.

Tan opuesto al punto de vista católico romano/arminiano sobre el libre albedrío, encontramos la doctrina bíblica del libre albedrío resumida en las pgs. 29-30, de La Confesión de Fe de Westminster, (cap. IX, sec. 3 y 4, ed. 1647 reímprimida por Banner of Truth) 

"El hombre, por su caída al estado de pecado, ha perdido absolutamente toda capacidad para querer cualquier bien espiritual que acompañe a la salvación (Rom. 5:6 y 8:7; Juan 15:5); y por consiguiente, como hombre natural que está enteramente opuesto a ese bien (Rom. 3:10, 12), y muerto en el pecado (Efe. 2:1, 5; Col. 2:13), no puede por su propia fuerza convertirse a sí mismo o prepararse para la conversión (Juan 6:44, 65; 1 Cor. 2:14; Efe. 2:2-5; Tit. 3:3-5). Cuando Dios convierte a un pecador y le traslada al estado de gracia, lo libra de su estado de servidumbre natural bajo el pecado, y por su sola gracia lo capacita para querer y obrar libremente lo que es espiritualmente bueno (Filip. 2:13, Rom. 6:18,22); pero a pesar de eso, por razón de la corrupción que todavía le queda a ese pecador, éste no quiere solamente y de un modo perfecto lo que es bueno, sino que también quiere lo que es malo (Gal. 5:17, Rom. 7:15-23)."

Hay dos puntos de vista opuestos e irreconciliables que se le han presentado hoy y solo una pregunta resta, de que lado nos colocamos?; ¿Con la Biblia, con Cristo, con Sus profetas, con los reformadores, con los mártires, con los puritanos, etc., (opuestos al libre albedrío del hombre) o con las enseñanzas católico romanas/arminianas y tradiciones de los hombres? (Juan 10:3, 27; Mat. 15:7-14 y 16:6-12).

Para mayor estudio vea Juan 1:13 y Rom. 9:16. En Juan 15:16 notará que: «mucho son llamados» (esto es el llamamiento externo, por la predicación, etc.) y ¿acaso dice ‘pocos escogen’? oh no, la Escritura lee: «pocos escogidos,» [Mat. 22:14] esto es escogidos por la voluntad de Dios, recibiendo el llamamiento eficaz interno y capacitación del Espíritu Santo (Sal. 110:3), puesto que son predestinados a ello (Rom. 8:29-30).

A la luz de este pequeño estudio, es fácil ver como es que por una falta de estudio doctrinal e histórico del libre albedrío está llevando a muchos a una adaptación seria de la apostasía ecuménica errónea albergada por la iglesia de Roma junto con otras falsas creencias. En esta área, muchos «Protestantes,» aún ahora, se postran ante el ídolo humanístico y anti-cristiano del libre albedrío de Roma - ¡que Dios nos dé fortaleza para permanecer fieles a Su palabra!.






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Descarga del libro "De servo arbitrio" o "El esclavo albedrío" por Lutero (Luther) PDF:






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