miércoles, 4 de noviembre de 2015

EL DISPENSACIONALISMO, SUS BASES: UNO DE LOS TANTOS ENGAÑOS ACTUALES



Plantando Iglesias bajo la Gracia


El Dispensacionalismo es un sistema teológico cristiano que afirma que Dios ha empleado diferentes medios de administración de sus planes en diferentes períodos de la historia humana, donde ha demostrado su gracia.




Lo distintivo es que Israel y La Iglesia como cuerpo del Señor Jesús no forman un único pueblo de Dios, sino dos pueblos con profecías, promesas y destinos diferentes. Su primer exponente fue John Nelson Darby y sus mayores exponentes Lewis Sperry Chaper, Cyrus Ingelson Scofield y Hal Lindsey. Estos hombres se encargaron de enseñar lo que se conoce hoy en la escritura como dispensación o dispensacionalismo dividendo los tiempos, los pueblos y la segunda venida del Mesías. Jesús de Nazaret. La palabra dispensación o dispensacionalismo viene del Griego, en la concordancia Strong G2842 que traduce Koinonía de la raíz G2844 que significa sociedad, i.e (lit) participación, interacción (social) o beneficio (pecuniario): ayuda, compañerismo, comunión, contribución, dispensación, ofrenda, participación, participar. Según Scofield hay siete dispensaciones: Inocencia, Conciencia, Gobierno Civil, Promesa, Ley, Gracia y reino. La palabra dispensación nunca significa un “periodo de tiempo”, sus raíces Griegas son diakonia o servicio (2 Cor 3:7-9) Oikonomia o administración, comisión, encargo (1 Cor 9:17; Ef 1:10; 3:9; Col 1:25). (Dispensacionalismo Hoy de Ryrie, páginas 6-13).



El Dispensacionalismo
El siguiente material (un extracto como se puede apreciar) es un resumen del libro: “Major Bible Themes” [‘Grandes Temas Bíblicos’] escrito por Lewis Sperry Chafer y revisado por John F. Walvoord[1]


Utilizaré esta fuente porque L. S. Chafer es reconocido como uno de los primeros líderes más influyentes del Dispensacionalismo en EEUU. Fue el fundador del Seminario Teológico de Dallas. El Dr. John F. Walvoord, el segundo presidente ya retirado del mismo seminario, es probablemente el mejor representante del Dispensacionalismo como se entiende hoy en día. Ya que el Dispensacionalismo no tiene un credo universalmente aceptado, este libro en particular podría representar la autoridad más ampliamente aceptada [del Dispensacionalismo] tanto del pasado (Chafer), como del presente (Walvoord). Todos los énfasis son míos a menos que se indique lo contrario.


Walvoord hace hincapié en la importancia del Dispensacionalismo:

En el estudio de las Escrituras es importante entender que [1] la revelación escritural se divide en períodos bien definidos. [2] Estos están claramente separados, y el reconocimiento de estas divisiones y de sus propósitos divinos constituyen uno de los factores importantes para la verdadera interpretación de las Escrituras. [3] Estas divisiones se conocen como “dispensaciones”, y en períodos de tiempo sucesivos se pueden observar diferentes dispensaciones.

Es probable que el reconocimiento de las dispensaciones arroje más luz sobre el mensaje total de las Escrituras que ningún otro aspecto del estudio bíblico. (p. 126).


Chafer y Walvoord definen la palabra dispensación de la siguiente manera:

Una dispensación puede definirse como una etapa en la revelación progresiva de Dios y que constituye una administración o regla de vida distintiva. Aunque el concepto de dispensación y de era [o época] en la Biblia no son precisamente iguales, es obvio que cada período tiene su dispensación. (p. 126)


Scofield define la palabra dispensación de esta manera:

Una dispensación es un período de tiempo durante el cual el hombre es probado con respecto a su obediencia a alguna revelación específica de la voluntad de Dios[2].


Las diferentes dispensaciones son fundamentales para probar a todos los hombres su verdadera culpabilidad delante de Dios. Los diferentes periodos de prueba son necesarios a fin de "toda boca se cierre”.

La relación del hombre con su Creador no es la misma en todas las edades. Ha sido necesario someter a prueba por parte de Dios al hombre caído. Esto, en parte, ha sido el propósito de Dios a través de las edades, y el resultado de las pruebas afrontadas por el hombre ha sido en cada caso una incuestionable demostración tanto del  absoluto fracaso como de la pecaminosidad del hombre. Y en el día final, toda boca se cerrará, porque a través de centurias de experiencia se habrá comprobado la maldad e insensatez de las intenciones del corazón humano. (p. 127) [3].


Cada dispensación comienza, por lo tanto, con el hombre divinamente establecido en una nueva posición de privilegio y responsabilidad, y termina con el fracaso humano que trae como consecuencia la manifestación del justo juicio de Dios. Si bien es cierto que existen algunos factores inamovibles, tales como el carácter santo de Dios, que por necesidad permanecen iguales en cada era, existe una variedad de instrucciones y responsabilidades que se limitan, en cuanto a su aplicación, a cierto período limitado (p. 127).

En las dispensaciones Dios ha demostrado que ha tratado con el hombre en todas las formas posibles. En cada dispensación el hombre falla y sólo la gracia de Dios es suficiente. En las dispensaciones se cumple el propósito de Dios de manifestar Su gloria, tanto en el mundo natural como en la historia del hombre. En la eternidad nadie podrá cuestionar si Dios podría haber dado al hombre otra oportunidad para alcanzar la salvación o la santidad por medio de su propia capacidad[4]. El conocimiento de las dispensaciones es, por consiguiente, la clave para entender el propósito de Dios en la historia y el despliegue de la Escritura la cual registra los tratos de Dios con el hombre y la revelación divina acerca de Sí mismo (p. 136).



Estos son los principios básicos del Dispensacionalismo:


En el estudio de las siete dispensaciones hay ciertos principios esenciales para entender esta enseñanza. El dispensacionalismo se deriva de una interpretación normal o literal de la Biblia. Es imposible interpretar la Biblia en su sentido normal-literal sin darse cuenta de que hay diferentes eras y diferentes dispensaciones. Un segundo principio es el de la revelación progresiva, esto es, el hecho reconocido por prácticamente todos los estudiantes de la Escritura de que la revelación es dada por etapas. Tercero, todos los expositores de la Biblia necesitarán reconocer que la revelación posterior supera en cierto grado a la revelación anterior con un cambio resultante en reglas de vida en las que demandas anteriores pueden ser cambiadas o modificadas y nuevos requisitos son añadidos. Por ejemplo, mientras que Dios mandó a Moisés matar un hombre por juntar leños en un sábado (Núm. 15:32-36), ninguno aplicaría este mandamiento hoy porque vivimos en una dispensación diferente (p. 128).



La mayoría, aunque no todos los dispensacionalistas, creen en siete dispensaciones. A continuación se presenta el bosquejo de Chafer y Walvoord:


A.  Dispensación de la inocencia: Era de Libertad. [Comienza en Gen. 1:26,27 y termina en Gen. 3:6]  (p. 129).
B.  Dispensación de la conciencia: Era de la determinación humana. [Comienza en Gen. 3:7 y termina en Gen. 8:19] (p. 129).
C.  Dispensación del gobierno humano: Pacto con Noé. [Comienza en Gen. 8:20 y termina a las Gen. 11:9] (p. 130).
D.   Dispensación de la promesa: Pacto con Abraham. [Comienza en Gen. 11:10 y termina en Ex. 19:2] (p. 131).
E.  Dispensación de la ley: [La nación de Israel] [comienza en Ex. 19:3 y termina en Hechos 2 en el día de Pentecostés] (p. 133).

En un sentido la dispensación de la ley terminó en la cruz (Ro. 10:4; 2 Co. 3:11-14; Gal. 3:19, 25). Pero en otro sentido no concluyó hasta el día de Pentecostés, cuando comenzó la Dispensación de la Gracia; aunque la ley finalizó como una regla específica de vida, continúa siendo una revelación de la justicia de Dios y puede ser estudiada con provecho por los cristianos para determinar el carácter santo de Dios. Los principios morales en los que se basa la ley continúan, puesto que Dios no cambia; pero los creyentes hoy día no están obligados a guardar los detalles de la ley, dado que la dispensación ha cambiado y la regla de vida dada a Israel no es la regla de vida para la iglesia. Aunque puedan hacerse muchas aplicaciones de la ley, una interpretación estricta de esta relaciona a la Ley de Moisés sólo con Israel (p. 134).



F. Dispensación de la Gracia: [La Iglesia] [Comienza en Hechos 2 y termina en el Rapto de la Iglesia].



La dispensación de la gracia fue dada sólo a la iglesia…Sin embargo, bajo la gracia el fracaso también fue evidente dado que la gracia no produjo ni la aceptación universal de Cristo ni una iglesia triunfante…

La dispensación de la gracia termina con el arrebatamiento de la iglesia, el cual será seguido por el juicio de la iglesia profesante (Ap. 17:16). La era de la gracia es una dispensación diferente en el sentido de que se ocupa de la iglesia, la cual se compone de  creyentes judíos y gentiles. Por contraste, la ley de Israel era solamente para Israel, el gobierno humano era para el mundo entero, y la era de la conciencia se extiende a toda la gente. En la presente dispensación la ley mosaica está completamente cancelada en cuanto a su aplicación inmediata, pero continúa para testificar de la santidad de Dios y provee muchas lecciones espirituales por medio de su aplicación… Aunque todas las dispensaciones contienen un elemento de gracia, la dispensación de la gracia es su suprema manifestación tanto en el cumplimiento de la salvación recibida como en su regla de vida (p. 135).

G. Dispensación del Reino: [El Milenio] [Comienza con la segunda venida de Cristo… y] termina con la destrucción de la tierra y del cielo por fuego, y le continúa el estado eterno (Ap. 21-22), (p. 136).

La dispensación del reino comienza con la segunda venida de Cristo (Mt. 24; Ap. 19) y es precedida por un período de tiempo en el cual se incluye la tribulación, el cual hasta cierto grado es un período transitorio (p. 136).

En el reino milenial, la gracia divina también se revela en el cumplimiento del Nuevo Pacto (Jer. 31:31-34), en cuanto a la salvación (Isa. 12), la prosperidad física y temporal (Isa. 35), la abundancia de la revelación (Jer. 31: 33- 34), el perdón de pecados (Jer. 31:34) y en el reagrupamiento de Israel (Isa. 11:11-12; Jer. 30:1-11; Ez. 39:25-29), (p. 136).



La dispensación del reino difiere de todas las dispensaciones anteriores en que es la forma final de la prueba moral. Las ventajas de la dispensación incluyen un gobierno perfecto, la presencia no mediada y gloriosa de Cristo, el conocimiento universal de Dios y de los términos de la salvación y Satanás reducido a un estado inactivo. En muchos puntos la dispensación del reino es el clímax y trae a su consumación los tratos de Dios con el hombre (p. 136).




[1] Lewis Sperry Chafer, revisado por John F. Walvoord, Major Bible Themes (Grand Rapids: Zondervan Publishing House, 1974)
[2] Editada por C.I. Scofield, La Primera Biblia de Referencia Scofield, (Westwood: Barbour and Company, Inc., 1986), p. 5.
[3] Pablo muestra que todos los hombres sin excepción son culpables ante Dios (Ro. 1:18-3:19) sin hacer referencia a la necesidad de dispensaciones para probarlo.
[4] ¿No es posible que alguien que vivió en la segunda o tercera dispensación alegara que no tuvo tanta oportunidad como aquel que tuvo la revelación adicional de la quinta o sexta dispensación? ¿No fue este el argumento del hombre rico en Lucas 16:27-31 con base en esta misma premisa?




Fuente: http://plantandoiglesiasbajolagracia.blogspot.com.ar/




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